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ESCUELA
DE ARQUITECTURA
CIVIL,
EN QUE SE CONTIENEN
LOS ORDENES DE ARQUITECTURA,
la distribución de los Planos de Templos
y Casas , y el conocimiento de los
materiales.
S U AUTO R
ATANASIO GENARO BRIZGUZTBRU, v Arquitecto.
EN VALENCIA EN LA OFICINA DE JOSEPH DE ORGA.
AÑO MDCCCIV. con las licencias necesarias.
Se hallará en casa de Mallen , junto á S. Martin.
180¡*
PROLOGO
A LOS ESTUDIOSOS DE LA ARQUITECTURA
por su profesión : y á los aficionados á tan no^ ble estudio por su buen gusto.
L
fa excelencia de un Arte , sus grandes utilidades , sus fa- mosos profesores , forman su nobleza , y hacen apreciable su estudio. Por esta causa al abrir esta Escuda de Arquitectura Civil , para mover á sus alumnos al aprecio de su estudio , he de manifestar las calidades excelentes que ennoblecen este Ar- te , y los famosos profesores que ilustran su exercicio.
u.
Antigüedad de la Arquitectura.
na de las primeras Artes que los hombres pusieron en práctica , fué la Arquitectura. Apenas nuestros primeros pa- dres fueron echados por su pecado de aquella feliz habitación del Paraíso , que Dios les habia plantado , se vieron precisa- dos á buscar abrigo contra las inclemencias del tiempo é in- jurias de los elementos. Empezaron los primeros hombres (co- mo se dirá después ) á formar sus habitaciones en cuevas y en chozas : pasaron luego á formar con arte edificios de casas y poblaciones. La Ciudad de Henoc fabricada por Caín , la Tor- re de Babel levantada por Nemrod , la Ciudad de Nínive fun- dada por Niño , y la de Babilonia por Semíramis , son ilus- tres testimonios de esta antigüedad. Sin duda de nuestros pri- meros padres aprendieron sus hijos el arte de edificar. Y si como dixo Clemente Alexandrino ( 1. i. Strom. ) Toda opera- ción que se hace con arte y sabiduría viene de Dios , y por eso defiende que de Dios dimanan todas las Artes , debemos con especial razón reconocer como Autor de la Arquitectura á Dios. Este mismo Señor fué el Soberano Arquitecto que fabri- có los Cielos y la tierra , fundando su hermosa fábrica con superiores reglas de número , peso y medida. ¿ Pues qué ofra cosa es la invención de la Arquitectura , sino una imitación de las obras de aquel Supremo Hacedor ? Sin duda infundió
* 2
4 Prólogo.
Dios á nuestros primeros padres entre otras las ciencias que tratan del número , peso y medida. De estas ha tomado sus reglas la Arquitectura ; con ellas dirige la firmeza , las pro- porciones y los ornatos de los edificios. ¡Quánto pues se de- be ennoblecer con la antigüedad de su origen y grandeza de su Autor!
Excelencia de la Arquitectura.
E
<s la Arquitectura una de las ciencias Matemáticas , y en- tre ellas posee especial dignidad y nobleza. Es una ciencia ( di- ce Vitruvio I. i. cap. i. ) adornada de muchas otras ciencias, y varia erudición , á cuyo juicio se sujetan las obras de las demás Artes Es propio pues de la Arquitectura el adorno de otras ciencias , y el juicio de otros artefactos : y lo uno pende de lo otro , como efecto de su causa. Pues por eso puede el Arquitecto juzgar de las obras que reciben su perfec- ción de otras Artes ; porque para ser perfecto debe adornarse de muchas ciencias y varia erudición.
Todo lo explica Vitruvio quando dice , que debe ser el Arquitecto ingenioso y estudioso ; porque el ingenio sin la cien- cia , y la ciencia sin el ingenio , no pueden hacer un Artífi- ce perfecto. El quiere que sea perito en el dibuxo y perspec- tiva p:»ra hacer con perfección las trazas ó diseños. Que sea erudito en la Geometría para el uso del compás en varias fi- guras artificiosas. Que entienda de Aritmética para las reglas de proporciones y cómputo de las costas. Que sepa muchas historias para que pueda dar razón á quien preguntare de muchos adornos simbólicos que se usan en las fábricas , alusivos á his- torias profanas ó sagradas. Quiere que posea la Filosofía Moral que regula las costumbres y pasiones , para que sea de un ánimo grande y generoso sin arrogancia ni avaricia , y para que mantenga su empleo con honor y gravedad. Quiere que la Filosofía Natural le dé conocimiento de muchos efectos y experiencias fínicas que conducen para el mayor acierto. Quie- re que de la Jurisprudencia tome la noticia de las leyes que pertenecen á los derechos y servidumbres de los edificios , pa- ra que hechas las obras , no les queden á sus dueños con- tiendas y pleytos. Quiere que entienda algo de la Razón m«-
Prólogo. 5
sica , porque los antiguos con la artificiosa disposición de sus teatros ayudaban á la suavidad y armonía del canto. Quiere en fin que sepa algo de la Medicina , Astronomía y Gnomo- nica ; de esta para la construcción de los reloxes solares que adornan los edificios , de aquellas para el conocimiento de los climas y ayres saludables á las habitaciones.
Y aunque el mismo Vitruvio confiesa no ser igualmente necesarias al Arquitecto todas estas ciencias , y que le bas- ta en algunas de ellas tener solo un ligero tinte ; pero se co- noce por sus escritos , que él las poseía en grado de perfec- ción , y por eso merece justamente el renombre de Príncipe de los Arquitectos.
De todo esto ya se vé la excelencia de la Arquitectura , co- mo Arte que para su perfección se ennoblece con el adorno de tantas y tan ilustres ciencias. De aquí se infiere , que Ar- quitecto no es el que solo trabaja con sus manos ( como se dirá después ) sino el que forma los diseños , el que dirige y man- da según las reglas del Arte. Así lo difine , no solo el Prínci- pe de los Arquitectos Vitruvio , sino también el insigne Filó- sofo Platón , quando en su libro de Regno nos dice : Arquitec- tus nullus manuum ministerio utitur , sed utentibus pr&údet $ dum judicium adhibet , non ministerium : y aun llega á decir , que el Arte Arquitectónico es Arte de imperar. El mismo nombre lo dice , porque la voz Griega Arquitectos , significa lo mismo que el príncipe ó cabeza de los Artífices. Y aun es lo mismo decir Arquitectos , que sabios , según lo que dixo Santo Tomás /. con- tra gentes c. 1. Todo esto es muy conforme á las Sagradas Le- tras ; pues habiendo Dios elegido á Beseleel por Arquitecto del Tabernáculo , dice (Exod. 31. ) que le llenó del Espíritu de Dios de sabiduría , inteligencia y ciencia para executar con perfección todo lo que en aquella Fabrica sagrada se habia de hacer de oro, plata , perlas , bronce , mármol y madera.
Pero lo que mas ennoblece este Arte , es ver en las Sagradas Letras , que no solo es llamado Dios Arquitecto del Universo , sí que también quiso en las Sagradas Fabricas del Tabernáculo y del Templo ser el Arquitecto y Maestro de Arquitectos ; pues él mis- mo dio á Moyses el diseño del Tabernáculo delineado y explicado: (Exod. 2 5. 4.) y á David el del Templo , para que le pasase á Sa-
6 Prólogo.
lomon : ( i. Paral. 29. 19. ) Y tenemos tanto de la Arquitectura en las Sagradas Letras, que le parece á Villalpando (f. 2.p. 2. c.i.) que de allí pudo sacar en gran parte Virruvio su Arquitectura. Tan nobles son las calidades de este Arce , tan excelsa su es- tirpe y su origen , tanta su excelencia.
Utilidad y necesidad de la Arquitectura.
i „ia vida sociable, que la naturaleza misma inspiró á los hombres^ Jes hizo formar mutuas confederaciones. Así unidos con los vín- culos de la amistad , se unieron mas por medio de contiguas ha- bitaciones y edificios , de que resultaron las Villas , Ciudades y Reynos de que se pobló la tierra. Pero entre los que así forma- ban sus Repúblicas , se debían distinguir los Príncipes y Señores-, no solo por los Solios, Cetros y Coronas , sino también por la grandeza de sus Palacios correspondientes á su dignidad. Ade- niis de esto , para el público exercicio de la Religión eran precisos edificios Sagrados , ó Templos distintos de todo lugar profano: distintos digo , no solo por sus ritos y ceremonias , sino también por su magnificencia y adornos. De todo esto resulta la utilidad y necesidad de la Arquitectura, como de Arte que dirige las fá- bricas de Casas , Palacios y Templos de que tanto necesita la República. Interesa pues en la Arquitectura la vida civil y so- ciable , para la comodidad de las habitaciones que padecieran grandes perjuicios sin este Arte. Interesa la Policía para el debido decoro de los Príncipes y Monarcas ; pues desmereciera mucho su magnificencia y grandeza , si este Arte no se esmerase en su obsequio : como al contrario , se engrandece sobre manera con este socorro ; pues los Palacios magníficos que se miran con ad- miración , son para los siglos venideros testimonios perenes de la grandeza de los Príncipes que les erigieron , hacen resonar sus augustos nombres , y les concilian la veneración de los pueblos. En fin , interesa la Religión que no aparecería tan grande, tan augusta , tan magestuosa , si no le ayudase la Arquitectura á pu- blicar su rnagestad y esplendor en los Templos,que son otros tan- tos trofeos que la ostentan triunfante , y la hacen mas respetable y venerable. De suerte , que si la gloria de un florido Reyno se ostenta en ia grandeza de los Palacios y públicos edificios , la glo-
Prologo. j
ría de nuestra triunfante Religión se o renta mas en la magnificen- cia de los Templos. Por eso Carlos V. Emperador , entrando en qualquier Ciudad miraba tres cosas : Si el relox iba bien regulado, si las plazas y calles estaban limpias1, y si los Templos eran her- mosos y magníficos. De lo primero y segundo infería la policía y buen gobierno : de lo tercero infería la religión y piedad de aque- llos Ciudadanos. Ello es cierto, que la falta de Arquitectura es de sumo detrimento en las repúblicas , pues sin ella se malogran las expensas , se exponen á ruinas los edificios , y carecen de la co- modidad , firmeza y hermosura que se requiere. Por eso entre los grandes males que por Isaías ( c. 1.7.) amenazaba Dios a la an- tigua Jerusalen por sus pecados, uno er;j, que les privaría Dios de sabios Arquitectos. ¿Qué es todo esto sino una convincente prueba de la gran utilidad y necesidad de la Arquitectura?
Profesores de la Arquitectura, y varios estados de ella.
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JL ero este Arte tan útil y necesario padeció muchas variaciones con la mutación de los tiempo?. En unos empezó i adelantarse ,en otros se perficionó , en otros descaeció, y en otros se restauró su perfección. Mas en todos tiempos ha habido famosos Arquitectos, dignos de perpetua memoria en la posteridad de los siglos. Para dar de ellos alguna noticia , considero la Arquitectura en quatro tiempos ó estados diferentes.
El primero empieza desde el origen de este Arte en los pri- meros siglos del mundo , hasta los tiempos de Augusto.
Y ademas de los que fabricaron las primeras Ciudades del mundo que menciona la Escritura , tenemos ilustre memoria de Beseleel y Oliab , Arquitectos del Tabernáculo de Moyses ; de Hiran , Arquitecto del Templo de Salomón , como también de Zoiobabel su restaurador ; y en fin de Neemias y Eliazib , que reedifi áron los muros de Jerusalen. Fuera de todos otos Jos Ar- quitectos que florecieron por estos tiempos hasta Augusto , y de quieue» tenemos noticia por Plinio , Pausánias , Vitruvio y otros son los siguientes.
Trofo'iio y Agamedes , los primeros Arquitectos Griegos de quie- nes hiblan los A ñores , fabricaron el Templo de Apolo en Delfos.
Dédalo , Arquitecto del Laberinto de Creta.
8 Prologo.
HeriHÓgenes de Alabancia , Arquitecto del Templo de Diana: Vitruvio le celebra por el mas insigne Arquitecto de la antigüedad.
Teodoro y Arquitecto del Templo de Samos.
Ctesifon, Arquitecto del Templo de Diana en Efeso.
Chirósofo , Arquitecto del Templo de Apolo en Tegea.
Calimaco , á quien Vitruvio hace inventor del Chapitel Co- rintio como se dirá después.
DinócrateSj Arquitecto de ¿Alexandro Magno, de cuyo orden fabricó la Ciudad de Alexandría.
Sostrato , Arquitecto de Ptolomeo Filadelfo , que le hizo edi- ficar famosas fábricas.
Cosucio, Ciudadano Romano y Arquitecto , fué uno de los primeros que fabricaron á la moda de los Griegos.
Hermodoro de Salamina, Arquitecto en tiempo de Mételo Nu- mídico,que le hizo circuir de pórticos el Templo de Júpiter Stator.
Sauro y Batracho de Lacedemonia, Arquitectos celebrados por Plinio , hicieron en Roma famosos Templos.
Mucio , Arquitecto en tiempo de Mario , que le hizo ador- nar el Templo del honor y de la virtud.
Otros muchos sin duda florecieron entre los Griegos y Ro- manos ; pero se cree que se perdieron muchos libros que podían darnos noticias de ellos ; pues sabemos por Vitruvio , que Fulci— cío escribió de las proporciones de los órdenes : y Quintiliano nos da á saber, que entre los siete libros que M. Terencio Varron es- cribió de varUs ciencias , y de los quales solo quedan algunos fragmentos , habia uno entero de Arquitectura.
Lo cierto es , que de los Griegos aprendieron los Romanos ía excelencia de este Arte , y antes no tenian sus edificios otra co- sa recomendable , que su grandeza y solidez , contentos con su orden Toscano. Mas aprendiendo de los Griegos sus tres órdenes Dórico , Jónico y Corintio, y habiendo inventado el Compuesto, como se dirá en adelante, resultó la admirable armonía de los cinco órdenes ; cuya simetría se ha perficionado examinando las dimensiones de los fragmentos que nos han quedado de los edi- ficios antiguos fabricados por los famosos Arquitectos que dire- mos en adelante
El segundo estado de la Arquitectura empieza desde los tiem- pos de Augusto , hasta la decadencia del Imperio Romano. El amor
Prologo. 9
que Augusto tuvo á cosas grandes , la paz que gozaba , las ri- quezas que poseía , fueron coyunturas favorables á las ciencias y buenas Artes , y entre ellas hicieron florecer por todo el Im- perio la Arquitectura. La misma pasión tuvieron los Emperado- res Tito y Ve>.pas¡ano ,Trajano, Adriano y Constantino el Gran- de, que fué el primer Emperador que mandó erigir Templos en honra del verdadero Dios ; y á cuyas expensas se fabricaron los Templos de San Pedro y San Juan Laterano en Roma, y otros mu- chos en Cápua , Constaatinopla y otras Ciudades de su Imperio. Estos Príncipes y sus sucesores llenaron las Ciudades de su Impe- rio de fabricas suntuosas , que hacen ver la perfección á que lle- gó este Arte , y quan famosos eran los Arquitectos que entonces florecieron. Entre ellos Vitruvio , Arquitecto de Octaviano Augus- to , es en todo tan primero , que se mereció , como se ha dicho, el renombre de Príncipe de los Arquitectos , y fué dorado de todas aquellas excelentes calidades que forman un famoso Arquitecto y un grande Sabio. Sus diez libros de Arquitectura, al paso que en- señan los primores de este Arte , forman el mayor elogio de su Autor , y pueden pasar por uno de los mas preciosos monumen- tos de la antigüedad.
Después de Vitruvio florecieron
Q Cisonio , cuyo epitafio en Ñapóles le da el renombre de^r- quitectus Augustorum ; porque ( según se cree ) dirigió las fabricas de los Emperadores Severo , Caracalla y Geta.
Ateneo y Cleodamo de Bizanzo , que se adquirieron gran fa- ma en tiempo de Galieno Emperador.
dríades , no menos recomendable por su sabiduría en la Arquitectura , que por la dignidad de Cónsul.
De otros muchos Arquitectos de aquellos tiempos nos dan, noticia las antiguas inscripciones que por la brevedad omito. Pe- ro es de advertir , que aunque entonces floreció tanto la Arqui- tectura , solo Vitruvio nos ha dexado las reglas y principios de este Arte. No obstante muchos ilustres Autores contribuyeron á su gloria , como son Plinio el mayor , que en sus escritos descubre la mucha luz con que la poseía. Frontino en su libro de los Aoü:duc- tos de Roma , en donde se hallan bellí-;imas observaciones para to- do género de edificios. Y en fin , Plinio el menor , pues basta leer sus cartas para conocer quan sabio era en la Arquitectura, Son
io Prólogo.
muy apreciables las descripciones que hace de su Palacio en Ro- ma , y de sus casas de campo , llamadas : El Laurento y el Tusco, y de otros públicos y famosos edificios que dirigió en Bitinia siendo Pro- Pretor de Trajano.
El tercer estado de la Arquitectura es el de su decadencia, que empezó con la decadencia del Imperio por la invasión de los Bár- baros. Los Wicegodos , Alanos , Suevos , Hunnos , y otras bárba- ras naciones lo llevaron todo á fuego y sangre , y arruinaron los mas bellos edificios sin perdonar los de Roma. Introduxeron la barbarie por todas las parres adonde llegó el poder de sus ar- mas , y se perdió en gran parte la afición á los sabios , á las cien- cias y buenas Artes. Poco a poco se fué casi olvidando la Arqui- tectura Griega y Romana , y se introduxo la Gótica , que aun- que es de mucha firmeza, carece de belleza y hermosura. No obs- tante eita turbación de cosas , en aquellos lugares y tiempos en que dominabí menos la opresión , se mantuvo la Arquitectura Romana , y en algunos Reynos y Provincias florecieron insignes Arquitectos.
Alosio fué el Arquitecto de quien se valió Teodorico , Príncipe de los Ostrogodos y Rey de Italia, quando empezó á favorecer las ciencias y buenas Artes , y quiso restablecer lo que se habia ar- ruinado.
Daniel fué el otro Arquitecto de quien se valió Teodorico para el dicho fin.
Simmaco , Senador y Cónsul , fué muy sabio en la Arquitec- tura ; como á grande Arquitecto le celebra Casiodoro , «'abando las fabricas que se reedificaron en Roma con sus diseños y dirección.
Severino Boecio Cónsul , fué insigne en las Matemáticas , y tuvo singular inteligencia y gusto en la Arquitectura.
Ca iodoro tuvo también gran conocimiento en la Arquitec- tura , y en diferentes lugares de sus escritos nos ha dexado ex- celentes preceptos de esre Arte.
Y á estos tres ilustres Patricios Romanos se deben las co^as gr.mdc> que hizo Teodorico, hasta que volvió á la barbarie, de que estos grandes hombres le habian sacado ioa sus -roios ionse!o->.
En fin , aplicados los seglares enteramente a las A ma; . v des* «aecidus eu ellos las buenas Artes , únicamente tenia o estimación
Prologo. xi
entre los Eclesiásticos. Los Monges se fabricaban sus Monasterios y Templos: los mas hábiles entre ellos, y tal vez los Prelados mis- mos servían de Maestros. Y bien lejos que esto derogase á la digni- dad Eclesiástica , se vieron muchos Obispos que apreciaron mucho pasar por Arquitectos de las Iglesias que dedicaban. San Gregorio Turonense ( 1. 10.) califica de Arquitecto un predecesor suyo lla- mado León. San Germ«»,Obispo de Paris, formó el diseño déla Igle- sia de San Vicente, que el Rey Childerico le dedicaba. Semejantes empleos de Arquitectos vemos en San iíi'/ro,Obispo de CIermon,en San Dalmac'iOfObUpo de Rodes, y en San Agrkola,Ob\spo de Chalons.
Después en tiempo de Cario Magno, en que empezaron á re-» florecer las ciencias, se adelantó mucho la Arquitectura , aunque se ignoran los nombres de los Arquitectos que fabricaron los Tem- plos y otros edificios que mandó erigir este Príncipe.
Poco después florecieron Rumaldo , Arquitecto de la Catedral de Reims. Buscheto Dulichio, Arquitecto de la República de Pisa. San Benitico, Arquitecto del Puente de Aviñon,y otros muchos. No obstante , el modo de edificar de los Godos duró en algunas Pro- vincias por muchos siglos , hasta que disgustados de su poca ó ninguna hermosura , se renovaron los primores de la antigua Arquitectura.
Este es el 4. y último estado eft que la considero. Con el favor de los Papas y Reyes se ha restablecido en el florido estado en que la vemos , á que han contribuido con sus estudios y aplicación
Bramante, Arquitecto de Julio II.
Miguel Ángel de Bonarrota, Arquitecto de la Fábrica de San Pedro en Roma.
Baltasar Perucio , Arquitecto de la Fábrica de San Pedro.
Vicente Scamoci , Arquitecto de la República de Venecia.
Andrés Paladión Arquitecto de Ja República de Venecia.
Sebastian ¿¡¿r /¿o, Arquitecto de Bolonia.
]acobo Baioccio de Viñola , Arquitecto del Templo de la Compon de Jesús de Roma.
Alonso de Covarrúbias , Arquitecto de la Iglesia de Toledo, y del Alcázar Real.
Sebastian de H >ya, Arquitecto de Felipe II. Rey de España.
Juan Bautista de Foledo , Arquitecto del Escorial.
Juan de Herrera , Arquitecto del Escorial.
12 Prólogo.
"Fray Antonio de Villacastin. El Ilustrísimo Señor Caramuel. Fray Lorenzo de San Nicolás. El P. Dr. Tomas Vicente Tosca.
Esta es una noticia por mayor de los varios estados de ía Arquitectura, y de los insignes profesores que le han ilustrado , ó con sus fábricas , ó con sus escritos.
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Aprecio de la Arquitectura,
\.,Jg todo lo dicho hasta aquí , se vé quan apreciable sea la Ar- quitectura, y quan noble su estudio. El Pueblo de Dios, como se ha visto , miraba este Arte como cosa divina , al ver al mismo Dios empleado en los diseños de su Tabernáculo y Templo, y que in- fundía su Espíritu y sabiduría á los que destinó para Arquitectos de estas Fábricas. Los mismos Príncipes del Pueblo Josué yZoroba— be!, los mismos Sacerdotes y Levitas se emplearon en la renovación del Templo : como también Neemias y Eliazib en la reedificación de las puertas y muros de Jerusalen. Tan debido aprecio de este Arte pasó á los demás Pueblos y Naciones. En tiempo de Platón erau tan estimados en la Grecia los Arquitectos, que dice Platón (l. deFil. ) Opificem quinqué ad summum , aut decem minis emeres9 Arquitectura nec drachmarum quidem decem millibus. Que se halla- ría un Oficial mecánico por cinco ó diez minas; pero un Arquitec- to apenas se hallaría por diez mil dragmas. Y se merecieron los Ar- quitectos sabios tales honras de los Griegos y Romanos, que á Chi- rosofo fe erigieron estatua en Tegea.Sostrato era llamado: El Ami- go y favorecido de los Reyes. Era estilo entre los Romanos libertar á los que adelantaban este Arte con primor: y como añade Suetonio, daban el título de Ciudadano Romano á los que mas contribuían á su mayor perfección. Llegaron en fina fundir Medallas ó Monedas para honrar la memoria de Mucio Arquitecto Romano. Asimismo los Papas y los Reyes han continuado en hacer especiales honras á los que profesaron con singular honor este Arte. Por otra parte vi- mos empleados en su estudio ilustres Senadores y Cónsules, muchos Prelados y Santos , y otras personas muy autorizadas por su dig- nidad y letras. Tolo lo qual hace ver la nobleza de este Arte, y que su estudio es empleo digno de Nobles , y de las personas de letras y de buen gusto en las ciencias y Artes.
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a./. A, A £ a a x INTRODUCCIÓN
A LA ARQUITECTURA CIVIL.
retende la Arquitectura Civil o Arte de edificar , no solo firmeza en sus edi- ficios , sino también comodidad y her- mosura : atiende no solo á lo macizo de los cimientos y paredes de las fá- bricas , sino también á la acomodada distribución de los planos y hermosa elevación de las fachadas. En esto se ocupa la Arquitectura ; y la explicación de sus reglas será la materia de este Libro. Pero me ha parecido con- veniente declarar antes su origen y progreso , ignora- do de muchos Arquitectos.
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DIFINICIOÑ, DIVISIÓN, ORIGEN
y progreso de la Arquitectura Civil.
JLLl Arte de edificar vistosas fábricas , firmes y propor- cionadas al fin para que se fabrican , es la Arquitec- tura , y no el Albañil , no el Cantero , sino el Maestro
A
2 Introducción
de Obras , que dirige , gobierna y minia á los uncia- les y Peones es el que se llama Arquitecto.
Divídese la Arquitectura Civil en recta y obliqua. Trata la recta de edificios, cuyos suelos son paralelos al Orlzonte. Sobre estos planos erige paredes rectas , hace salones , cámaras y galerías , gobernando sus ideas con la esquadra. Ocupase la obliqua , donde el suelo se in- clina , en los pasadizos y puertas aviajadas" , en los Tem- plos redondos y de figura oval.
La Arquitectura en sus principios imperfecta , se per- ficiono con el tiempo, ayudada del ingenio y experiencia; porque al principio los hombres para defenderse de las in- clemencias del Cielo , ó se acogían á los troncos de acopa- dos árboles, d se retiraban á las cuevas, que en las faldas de los montes sin arte humano habia labrado la naturaleza. La necesidad que tuvieron de vivir juntos y en sociedad ci- vil, les obligó á cavar espaciosas grutas, donde .vivían con unión y amistad ; pero porque la experiencia les enseño, que en lugares subterráneos vivían sin luz , y con poca salud , imitaron á las golondrinas , y con ramos y lodo formaban algunas chozas, en que se defendían de la llu- via, sin que por eso dexasen de gozar de los rayos del Sol.
Perficionároneste modo de edificar , plantando en tier- ra troncos de árboles, que servían de pilares, y sobre ellos asentaron bigas , en las quales descansaban los tirantes que sostenían el techo. Añadieron á todo esto tablas con que cerraban el espacio que habían de habitar , y experi- mentando que las tablas no eran bastante defensa para los tiempos de lluvia , inventaron los adoves y ladrillos con que cubrían sus techos. Represéntase todo en la Figura i.
Después los Arquitectos imitaron este modo de edificar, haciendo primeramente de piedra tosca , y finalmente de mármol, lo que hasta entonces los Carpinteros habían hecho de postes toscos. Los primeros postes que se pusieron fu- ron como A , y los Canteros d /\rquitectos que cortaron en piedra , lo que observaban en los edificios de madera, fabricaron de piedra tosca pilares, que servían en Lugares y Aldeas, que no pedían mayores adornos. Estos po.:e.) , co-
a la Arquitectura Civil. -
molo representa DC no tenían Basa ni Chapitel; imitáron- les los Arquitectos haciendo colunas sin basa ni chapitel porque ai principio de chapiteles y basas no se tuvo noti- cia. El Arquitrabe MN, que es una biga que pasa de colu- na á coluna, no asentaba bien sobre Jas puntas de los pos- tes; y por esta causa pusieron encima el tablón E para ase- gurar la unión del poste y arquitrabe. Esta acción aunque rústica, la imitaron los Arquitectos, y de ella tuvo origen el chapitel ; y así se hallan en Templos y edificios anti- guos muchas colunas que tienen chapiteles sin basas.
Enseño la experiencia que estos postes por la parte D , que se unian con el suelo , ya se iban pudriendo con el tiem- po y humedad de la tierra , ya se iban hundiendo con su peso , y para ocurrir á estos dos inconvenientes pusieron debaxo de los postes un ladrillo quadrado , como en H se vé , é imitando esto los Arquitectos , adornaron las colunas con basas, que se originaron de aquel plinto d ladrillo. Con la fuerza del Sol estos postes , que solían ser de pino , se hendían á la larga, y algunas veces tanto, que se venían á romper y saltar á pedazos ; y así sus dueños para obviar inconveniente tan notorio , les ataron con cuerdas. Vien- do después los mismos dueños de los edificios que cuer- das no bastaban , para que quedasen mas seguros les pu- sieron unos cercos de hierro con que les aseguraron. Y luego consideradas estas dos cosas, las esculpieron los Can- teros en piedra , acanalando las colunas , y labrando cír- culos de piedra , que son los que hoy llamamos Boceles, Toros 6 Cordones. Las bigas , que sustentan al techo, y cargan sobre el arquitrabe , asientan por sus cabos sobre los postes d pilares , como se vé en las letras O, P, Q, R. Estos cabos de bigas se hienden con el calor del Sol, y con el mismo la resina que hay en sus teas se derrite y gotea; y á estos cabos hendidos representan las molduras , que ahora llamamos Triglifos ; y no significan otra cosa las go- tas d campanillas que se ponen debaxo de los triglifos , si- no que gotearían si fuesen de pino.
Doro , Príncipe de los Dorios , observo con cuidado estos accidentes, que se advertían en los postes y arquitra-
Az
a Introducción
bes de madera, y mando, que en un Templo que erigía y dedicaba ;í Juno se ejecutasen y esculpiesen en mármol. Hiciéronlo sus Arquitectos; mas como no tenían bien com- prehendido el Arte , cometieron en este edificio muchos yerros Pocos años después trece Colonias pasaron de la Jonia á la Asia , y á imitación del Templo de Juno edifi- caron otro í Apolo. Corrigiéron en este los yerros que en el de Doria hallaron , y por haber venido de esta Provin- cia el modelo le llamaron Dórico ; y desde entonces se llaman Dóricas las colunas que guardan los ornatos y molduras que tenían las de este Templo.
Estos mismos Artífices , después de haber edificado el Templo referido , que se dedico á* Apolo , erigieron otro en honra de la Diosa Diana, poniendo Volutas en sus cha- piteles ; lo que sucedió de este modo : sobre el poste S pu- sieron la tabla H por chapitel , como lo pedia la ley det orden Dórico ; esta era verde , y algo mayor de lo que solía , y dentro de pocos dias se torció con el calor del Sol: entonces viendo los Arquitectos , que este modo de tor- cerse daba gracia á la coluna , torciéndola con sus ingenios mas de lo que con sus rayos la había torcido el Sol , for- maron la voluta , que por ser ellos Jonios , y ser inven- ción suya , quisieron que se llamase Jónica la coluna , cu- yo chapitel se formase en Espira. Otros dicen que los Ar- quitectos ó Canteros inventaron las volutas, imitando las crespadas trenzas de aquellas mugeres cautivas de Caria, cuyas estatuas pusieron en vez de colunas.
Sobre estas mismas colunas acomodaron los Arquitec- tos el chapitel Corintio que inventó el industrioso Cali- maco ; cuya invención cuenta Vitruvio de esre modo: Habiendo muerto una doncella natural de Corinto,su ama de leche , que la quería mucho, metió unos brinquiños ó vasos , que ella estimaba mucho quando vivía , dentro de un canastillo , y le puso sobre su sepulcro , cubriéndole con un ladrillo, para que permaneciesen mas tiempo. Este canastillo fué puesto acaso sobre la raíz de un Acanto, que oprimida con el peso del canastillo echóá la primavera unos tallos, los quales creciendo por las esquinas del ladrillo, se
a la Arquitectura Civil. 5
torcieron y formaron aquellas vueltas cjue llamamos Can- licolos. Pasando después por este lugar el industrioso Cali- maco , considero aquel canastillo , y el ornato de las hojas que le cercaban, y deleytado de su hermosura, á imitación suya labro un chapitel, que se acomodo sobre las primeras colunas que hizo un Corinto ; y por esta causa se llaman Corintias ias colunas adornadas con estos chapiteles.
Estos fueron los principios de los tres ordenes Griegos, Dórico , Jónico y Corintio , que en su origen no tuvie- ron determinadas dimensiones. Buscando después los Ar- quitectos Griegos la mayor perfección, dieron á estos or- denes determinadas medidas y bellos ornatos con que her- mosearon sus fábricas.
Algunos de estos Arquitectos "Griegos pasaron á la Toscana , d gran Ducado de Florencia, y habiendo visto los habitadores de este pais el modo de edificar de ios Grie- gos , le alabaron; mas pareciéndoles que la perpetua dura- ción que en las fábricas se desea no se conseguía , guardan- do la simetría Griega, apreciaron mas la utilidad que la hermosura ; hicieron las colunas mas gruesas , mas firmes, y consiguientemente mas toscas ; y por ser toscas , o por haberse inventado en la Toscana se llamaron Toscana.
Estos son los quatro ordenes, que Vitruvio, que flore- cid en tiempo de Augusto César, nos describe: del quinto d Compuesto nada dice , porque en su tiempo no se conocía este orden. Los Romanos acostumbrados á dar Leyes en lo Militar y Político , quisieron también darlas en materia de ingenio , inventando el quinto orden , que se llama Compuesto ; porque junta en sí los mas primorosos orna- tos de los ordenes Griegos. Las primeras obras de este or- den fueron ios Arcos Triunfales de Tito y Vespasíano.
A la mas bella proporción y hermosura llegaron los cinco ordenes de Arquitectura en tiempo de los Emperado- res Romanos, cuyos Palacios , y aun las Casas de los mas Nobles Ciudadanos de Roma , no eran menos vistosas por sus materiales, que por el arte con que estaban labradas; pues eran estas no de piedra tosca cubiertas de lodo , co- mo en tiempo de Vitruvio lo era el Aredpago de Atenas,
6 Introducción
sino de mármol , y otras piedras ricas, como lo aseguró Augusto César , quando dixo : Que les dexaba la Ciudad de mármol , habiéndola recibido de ladrillo.
Duro esta magesrad y grandeza hasta que los Godos, Ostrogodos , Vándalos , &c. inundaron Alemania , Italia, Francia y España. Estos quemaron los Palacios , en que la materia pudo arder, y derribaron los que no pudieron con- vertir en ceniza ; hicieron nuevas fábricas con una nueva Arquitectura , que llamaron Gótica , por haber sido los Go- dos sus inventores. Quan fea fuese esta Arquitectura esfácil de conocer, si se comparan los Templos de Arquitectura Gótica , con los de Arquitectura Griega d Romana. Sin embargo de estoles pareció' á los Godos tan hermosa la su- ya, y tan fea la Romana , que despreciando á esta execu- táron la otra en quintos Templos y Palacios fabricaron.
Esta ceguedad duró hasta el principio del siglo décimo- quinto de la Era Christiana , en que floreció Bramante, hombre de grande ingenio, muy erudito y versado en to- do género de Matemáticas. Deleytándose este en la con- templación de las ruinas de Templos y Palacios antiguos, y midiendo sus mármoles con curiosidad , llego á ser tan excelente Artífice , que no contento de competir con Vi- truvio quiso excederle. De esto dio prueba en la idea del Templo de San Pedro , que después de su muerte de- xd en manos del Papa , dibuxada con tan diestro pincel, que no hubo quien se atreviese á executarla.
Sucedióle en el empleo de Arquitecto de aquel Tem- plo Rafael Urbino , que vivid muy poco , y así vino todo el peso de esta fábrica á caer sobre los hombros de Baltasar Perucio , que la delineo , sigMíendo en Jos ornatos de la cúpula las ideas de Bramante ; pero en los fundamentos mas quiso ser prudente que atrevido, y así los echo mas seguros , para que máquina tan gran- de se sustentase sin peligro. Florecía al mismo tiempo Miguel Ángel , que reedifico el Capitolio , é hizo otras obras , que con gloria suya se conservan en Florencia y en Roma. Sucedieron á estos Serlio , Baroccio , Pa- Jadio , Scamozi y otros , cuyas fábricas harán perpetua
a la Arquitectura Civil. 7
su memoria. Con estos principios se fué en Roma restau- rando y adelantando este noble Arte, ayudado de la libera- lidad de los Papas y Príncipes Romanos, que cada dia en- grandecen esta Metrópoli del mundo con nuevos Templos y Palacios. De Roma paso á España y Francia , donde se han erigido en nuestros tiempos Templos y Palacios
magníficos.
Este es en breve el origen de la Arquitectura Civil; este el progreso con que ha llegado al sublime estado , en que se halla en nuestros tiempos , en los quales no solo se vé restaurada la antigua Arquitectura, sino también mas ade- lantada que en tiempo de los Emperadores Romanos.
LIBRO I.
DE LOS ÓRDENES DE ARQUITECTURA,
y de algunos principios necesarios para su recta delincación.
L
ía magestad , firmeza y hermosura de un edificio consiste en una acomodada distribución de su plano , pro- porcionada elevación de sus cuerpos , y buena repartición de los ornatos que le hermosean. A todas estas tres co- sas debe especialmente atender el que edifica ; porque no solo se pretende que las obras deleyten la vista , y sean perpetuas, sino también quesean acomodadas á nues- tro uso. Para saber executar todo esto debe considerar el Arquitecto para quien ha de ser la obra; si es Casa d Pala- cio , quántas cámaras , salones y galerías ha de tener ; si Templo, quántas Capillas, &c. si Convento, quántos claus- tros , celdas , &c. Conforme á este modo ha de discurrir de qualquiera género de edificio: Sabido esto ha de ver co- mo ha de acomodar en el terreno que se le da , todo lo
S Arquitectura Civil.
que se le pide ; pero porque esto difícilmente se puede ha- cer sin saber algunos principios de Geometría, de esto tra- tará el Capítulo que se sigue.
CAPITULO I.
EXPLICANSE ALGUNOS PROBLEMAS
Geométricos.
-/Vi
-tinque este Arte no esté atenido á los rigorosos pre- ceptos de la Geometría , necesita sin embargo de muchos de sus problemas , de cuya resolución depende la facilidad en la recta delineacion de las molduras , y proporciona- da formación de sus cuerpos : por esta causa me ha pareci- do conveniente resolver con brevedad algunas proposicio- nes , cuyo uso suele ser mas freqüente en la Arquitectura.
PROPOSICIÓN PRIMERA.
Sobre una línea recta describir un triángulo equilátero.
Fig. 2.
vjea la recta AB, sobre la qual se ha de describir un trián- gulo de tres lados iguales. Operación. Del punto B con la distancia BA descríbase el círculo ACD ; y con esa misma distancia, haciendo centro en A, descríbase el círculo BCD, que cortará al'primero en C : tírense las rectas AC , BC, y el triángulo ABC será equilátero.
PROPOSICIÓN II.
Sobre una recta dada describir un triángulo Iso celes.
Fig- 3-
^ea dada la recta AB , y se pide , que sobre ella se ha- ga un triángulo Isoceles , tí de dos lados iguales. Opera- ción. De los puntos A y B con una misma abertura de
Libro Primero. 0
compás (qualquiera que sea mayor que la línea dada) há- ganse dos, arcos , que se corten en el punto C : de este punto C tírense líneas á los extremos A y B , y el triángu- lo descrito será Isoceles.
Si se pide que se haga un triángulo escaleno , ú de tres lados desiguales entre si, pero iguales á las líneas P, R, M Fig. 4. ó a qualesquiera otras , se obrará de este modo : tí- rese la línea AB igual á la línea M : del punto A con la abertura de la línea R hágase el arco C ; con el intervalo de la línea P hágase del punto B otro arco , que corte al primero en C ; de los puntos A y B tírense las líneas AC, jBC , y quedará formado el triángulo escaleno que se pide.
PROP. III.
Dividir una línea recta en dos partes iguales. Fig. £.
Oea la línea MN la que se ha de dividir. Operación. Descríbase debaxo y encima de la línea un triángulo equilátero (por la prop. 1.) y tirando la línea DQ de un ángulo al otro , quedará dicna línea dividida en O en dos partes iguales.
PROP. IV.
De un punto dado en una línea levantar una perpendicular,
Fig- 5-
C}ea dada la línea MN , y en ella el punto O , y se pide, que se levante una perpendicular desde el dicho punto. Operación. Córtense las OM , ON iguales : de los puntos M , N , con qualquiera abertura de compás háganse dos arcos , que se corten en D : del punto D tírese una línea al punto O , y esta será perpendicular.
De otro modo, sobre el suelo Fig. 6. Del punto A da- do en la línea , se cortarán á entrambas partes los segmen- tos iguales AM , AN , y tomando un hilo largo á discre- ción , se doblará juntando sus cabos para tenerle dividido por medio; y aplicando d fixando los cabos en los pun- tos M , N , se extenderá de manera , que formará con la lí-
B
I0 Arquitectura Civil.
neá el triángulo MON Isoeeles : tírese la AO , y será per- pendicular.
PROP. V.
De un punto dado fuera de una línea baxar á ella una perpendicular. Fig. 7.
Oca dada la recta RS , que se pueda alargar si fuere me- nester ; y sea también dado el punto V , del qual ha de baxar una perpendicular á la RS. Operación. Del punto V descríbase un segmento de círculo , que corte á la RS en qualesquiera puntos X, Z : Divídase las XZ por medio en T , y la línea VT será perpendicular.
De otro modo Fig. 6. sobre el terreno. Sea el punto O del qual se ha de tirar una perpendicular á la línea MNT. Operación. Dóblese un hilo como en la proposición ante- cedente , y puesto el punto de en medio en O, ajústense sus cabos á la línea MN : pártase MN" por medio en A , y la OA será perpendicular.
PROP. VI.
Levantar una perpendicular sobre la extremidad de una línea dada. Fig. 8.
Oea el punto A la extremidad de la línea dada AB , y se pide , que sobre dicha extremidad se tire una perpendi- cular. Operación. Del punto A como centro , descríbase eon el intervalo AB el arco BC. Del punto B como centro, descríbase con el mismo intervalo el arco AE : del punto F, sección de los dos arcos , con el mismo intervalo descríba- se el arco D: tírese por los puntos BF la línea BD termi- nada en D ; y la línea AD tirada de la extremidad A al punto D. será perpendicular.
De otro modo Fig. 9. Sea el punto S el extremo de la línea dada. Operación. Dóblese el hilo como en las propo- siciones antecedentes , y ajustados sus cabos al punto S de la línea dada, y al punto P , tomado á discreción, extendi- do el hilo se notará el punto B : hecho esto la extremidad S deí hilo.se pasará á Q, de suerte que P, B , Q. hagan una
Libro Primero. fI
línea recta : tírese la línea QS , y será perpendicular.
PROP. VII.
Tirar una línea paralela á otra por un punto dado. Fig. io.
JL or el punto dado D se ha de tirar una paralela á la línea dada AB. Operación. Escójase á discreción el punto C en la línea dada AB , o fuera de ella. Hágase á discreción centro en C , y con la distancia CD descríbase un arco que corte á la línea dada AB en dos puntos A y B : tómese la distancia AD , y pásese desde B á E : tírese la DE , y será paralela á AB.
PROP. VIII. Por dos puntos poco distantes tirar una línea larga. Fig.if:
^ean los puntos AyP, y se pide que por ellos se tire una linca larga. Operación. Desde dichos puntos con qual- quiera abertura háganse las decusaciones C , T; y desde C y T hágase la decusacion E ; y si se quiere hágase otra en H : por A y H tírese la AH , y pasará por todos los puntos A , P , E , &c. y se tendrá lo que se pide.
O
PROP. IX.
Hacer un quadro sobre la recta dada AB. Fig. 12.
peracion. Levántense las perpendiculares AC , BD iguales á la recta dada AB : tírese la línea CD , y queda- rá descrito el quadrado.
s
PROP. X.
Doblar un quadrado 0 un círculo. Fig. 12.
3ea ABCD el quadrado , que se ha de doblar. Operación. Tírese la diagonal CB , y sobre ella ú otra igual hágase por la antecedente un quadrado , y este será duplo del quadrado ABDC. Si se hiciere un círculo , cuyo diámetro fuese la diagonal , también será duplo del que tiene por diámetro el lado del quadrado.
B2
12 Arquitectura Civil.
PROP. XI.
Dados los lados , hacer un par alelógr amo rectángulo. Fig. 13.
Oean las líneas AB, AC los lados , de los quales se ha de hacer el paraleldgramo rectángulo. Operación. Levántense de las extremidades de la línea AB las perpendiculares AC, BE iguales á la recta dada AC : tírese después la li- nea CE , y quedará formado el paraleldgramo rectángulo.
PROP. XII.
Describir un círculo cuya circunferencia pase por tres puntos dados. Fig. 14.
i ji los tres puntos A , B , C estuvieran en una misma línea recta , no se podría resolver el problema ; pero supo- niendo que no lo están, se obrará de este modo. Desde los puntos A y B con quaiquiera intervalo , háganse las in- tersecciones E y G. Asimismo desde los puntos B y C háganse otras dos intersecciones F , H : tírense las líneas EG, FH, que se cruzarán en O ; si desde este punto O se hace un círculo con la distancia que hay desde O hasta quaiquiera de los tres puntos dados se tendrá lo que se pide.
PROP. XIII. Hallar el centro de un círculo. Fig. 15.
i^ea el círculo PNQM , cuyo centro se ignora. Hállase pues de este modo: tírese quaiquiera línea MN dentro del círculo : divídase por medio enS; y por el punto S tírese la perpendicular PQ. : divídase esta por medio en O , y el punto O será el centro.
D
PROP. XIV.
Acabar un círculo dada una porción de él. Fig. 16.
'ado el arco TX , se pide que se perficione todo el círculo. Operación, Tírense qualesquiera dos cuerüas
Libro Primero. 13
TV, VX: divídanse por medio en Ry S con las perpendi- culares RZ , SZ : Digo pues, que el punto Z donde concur- ren es el centro , del qual con el intervalo ZV se pe rucio- nará el círculo.
PROP. XV. Sobre una línea dada describir un pentágono. Fig. 17.
JL ídese , que sobre la línea AB se describa un pentágono regular , o' una figura de cinco Jados. Operación. Del pun- to A, con el intervalo AB hágase un arco á discreción : le- vántese del punto A la perpendicular AC: divídase el qua- drante BC en cinco partes iguales ; tómese una de estas partes , y pásese desde C á F: tírese la línea FA ; tírese también la A3 al punto 3 ; del medio O de la línea AB le- vántese una perpendicular , que cortará la A3 en I ; y el punto I será el centro del círculo, que pasará por los pun- tos B , A, F: y el arco AB será su quinta parte ; luego pa- sando la línea AB , de B á H , de H á G , y de G á F , que* dará formado el pentágono regular.
PROP. XVI.
Sobre una línea dada formar un exágono regular,
Fig. 18.
i3ea dada la línea AH sobre la qual se ha de formar un exágono regular. Operación. De los extremos A y H , con la distancia AH háganse los arcos AC , HC : de la sección C hágase con el mismo intervalo el círculo AHE , &c. y la recta AH cabrá seis veces justas en la circunferencia , y quedará formado el exágono.
PROP. XVII.
Sobre una recta dada describir qualquiera rectilíneo regular
desde el exágono hasta el de do£e lados.
Fig. 10.
Oea dada la línea AB , sobre la qual se ha de formar un eptágono , octágono , &c. Operación. Divídase la recra
i4 Arquitectura Civil.
AB por medio en O : levántese la perpendicular O I : há- gase centro en B,y con la distancia BA hágase el arco CA: divídase CA en seis partes iguales i , 2 , 3 , &c. Hecho es- to , si se quiere hacer un eptágono, se tomará la distancia Ci , y se pasará desde C hasta D ; y en el círculo hecho con la distancia DA cabrá siete veces la línea A.B , y se< tendrá lo que se pide.
Si se quiere hacer un octágono , se pasará la distancia C2 desde C hasta E : y en el círculo hecho con la abertu- ra EA cabrá ocho veces la línea AB ; y así en las demás Figuras , hasta la de 12. lados , en la qual la distancia CA se pasará desde C hasta I ; y en el círculo hecho con la dis- tancia I A , cabrá doce veces la línea AB.
PROP. XVIII.
Sobre una recta dada describir qualquiera rectilíneo regular, desde el de 12. hasta el de 24. lados. Fig. 20.
Oea dada la línea AB , sobre la qual se ha de describir qualquiera rectilíneo desde el de 12. lados hasta el de 24. Operación. Hágase como antes el arco AC , que se dividirá en 12. partes iguales. Véase quantos lados sobre 12. tiene la figura que se ha de describir , y tómense del arco CA otras tantas partes , y pásense á la perpendicular ID, des- de C hacia arriba : Esto es , si se ha de describir la figura de 15. lados, porque 15. excede al doce en tres, se tomarán tres de estas partes del arco CA , y se pasarán de C hasta O : tómese la distancia OB , y pásese desde O hasta F ; y puesto el compás en F,y abierto hasta Ase hará un círculo, en cuya circunferencia cabrá 1^. veces la línea AB. De la misma suerte se describirá qualquiera otra figura hasta la de 24. lados.
PROP. XIX.
Inscribir en el círculo un quadrado , un octágono , y las demás
Figuras de doblado número de lados. Fig. 21.
Oea el círculo ACBD, y se pide , que dentro de él se ha- ga un quadrado , cuyos ángulos toquen en la circunfe-
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Libro Primero. i ^
rencia. Operación. Tírense dos diámetros , que se corten perpendicularmente en el centro E del círculo dado : des- pues tírense las líneas AC , AD , BD , BC , y quedará ins- • crito el quadrado. Dividiendo los arcos AC, BC, &c. por medio , y tirando líneas por los puntos de las divisiones, quedará inscrito el octágono, y continuando la subdivi- sión , se inscribirán las otras Figuras de doblado número de lados.
PROP. XX. Inscribir en el círculo un pentágono , / las demás Figuras de doblado número de lados.
Fig. 22.
D
ado el círculo CIHD se pide, que se inscriba en él un pentágono regular. Operación. Tírese el diámetro CH , y el semidiámetro MI perpendicular á CH : divídase el ra- dio MH por medio en L: desde L como centro con el in- tervalo LI h ágase el arco IF : tírese la recta IF , y esta será el lado d el pentágono inscrito , de suerte que cabrá cinco veces ju stas en la periferia ó circunferencia del cír- culo ; y MF será el lado del polígono de 10. lados , y di- vidiendo por medio los arcos , que sirven para el pentágo- no , se inscribirá la Figura de 10. lados ; y con otra sub- división la de 20. y así de las demás.
O,
PROP. XXL
Inscribir un exágono regular en el círculo. Fig. 23.
f per ación. Tírese la línea SR igual al radio OR , y di- cha línea será el lado del exágono regular. Si el arco RS se divide en dos partes iguales , se tendrán los Lidos del polígono de 12. lados.
PROP. XXII.
Inscribir en el círculo qualquiera Figura regular. Fig. 24.
\yperacion. Divídase el quadrante , o' la quarta parte de la circunferencia del círculo ABCD en tantas partes
1 6 Arquitectura Civil.
iguales quantos lados tiene la Figura que se ha de inscri- bir. Tómense siempre quatro de las sobredichas partes, y esta distancia cabrá tantas veces justas en el círculo, quan- tos lados tiene la Figura que se quiere inscribir. Exemplo. Quiero inscribir un pentágono. Divido el quadrante del círculo dado en cinco partes iguales ; tomo con el compás las quatro , y esta distancia será el lado de la Figura de 5. lados. Si se dividiese en seis partes , y se tomasen las qua- tro , el intervalo de estas seria el lado del exágono, y así de los demás polígonos.
^ PROP. XXIII.
Describir una Figura oval dado el mayor diámetro. Fig. 25. 26. y 27.
1 >a Figura oval se puede formar d con círculos que se cortan , que se tocan d que están separados. Descríbe- se pues del modo siguiente. Sea el mayor diámetro de un ovalo AB; tómense los puntos C y Q igualmente distantes de los extremos A y B ; y desde los mismos puntos con abertura arbitraria hágase la decusacion E; desde E por los puntos C y Q tírense las ECI, EQH , y puesto el pie del compás en E, con el intervalo El, d EH descríbase el ar- co IH ; hágase la misma operación á la otra parte , y que- dará formado el ovalo con círculos iguales y separados, como en la Fig. 27. que se tocan , como en la Fig. 26. 6 que se cortan como en la Figura 25.
PROP. XXIV.
Describir un óvalo dado el mayor y menor diámetro*
Fig. 28.
Oea C A el mayor diámetro , y DQ el menor. Operación, Del punto F medio de CA , con el intervalo FA descrí- base el semicírculo ABC ; divídase la distancia BD en tres partes iguales; y una de estas partes báxese desde D á E : de los puntos A y C como centros , con el intervalo FE háganse los arcos GI , HK : de los puntos G y H con
EíWipafr.Tolio i?
Libro Primero. Xj
la misma abertura descríbanse los arcos AK y CI , que corten á los primeros en los puntos I , K , de los quales co- mo centros, con la distancia IK háganse dos arcos, que se crucen en Q; y finalmente , del punto Q con la distancia QI , hágase el arco IDK ; y haciendo la misma operación á la otra parte, quedará formada la Figura oval. Juzgo , que estos problemas bastarán para que el Arquitecto pueda exe- cutar todas las operaciones que se suelen ofrecer.
CAPITULO II.
EXPLICANSE LOS ORDENES DE
Arquitectura en general 5 y ¡as partes ó cortes que les suelen componer.
o,
rden de Arquitectura es : Un compuesto de diferentes ornatos di un edificio , que tienen buena proporción entre sí , y unidos forman un cuerpo entero , fuerte y agrada- ble á la 'vista. Este compuesto puede variarse notable- mente de cinco modos ; y de esta variación resulta la di- visión común de los cinco ordenes, Toscano , Dórico , Jó- nico , Corintio y Compuesto. Mas adelante trataremos de cada uno de ellos en particular.
PROP. XXV.
Del Pedestal , Coluna , Cornijón y de otros miembros prin- cipales , qtté componen estos tres cuerpos. Estampa 5.
JL- 4[
'a coluna , que es el cuerpo mas principal de los que componen el orden de Arquitectura , representa la Fi- gura de un hombre d de una muger ; así pues , como en algunas Provincias incultas los hombres y mugeres van desnudos y en otras vestidos , así en algunas fábricas se acomodan colunas adornadas d vestidas , y en otras des- midas. La coluna desnuda representa al hombre d muger
C
x$ Arquitectura Ovil.
si a adorno ni vestido; y así consta solamente de basa , que' representa sus pies , de caña , que significa sus ^cuerpos , y de chapitel , que la hermosea como cabeza. La coluna adornada representa á la muger o al hombre vestidos de gala ; por eso pues , así como para vestir á estos se les po- nen unos zapatos o' chinelas á los pies , y un sombrero en la cabeza , así para adornar á aquella se le pone un Pedes- tai debaxo de su basa , y un Cornijón sobre su chapitel, que representan los zapatos , chinelas y sombreros con que se calzan y cubren las personas.
La Figura 12. representa la colocación de estas par- tes , que se componen de otras mas pequeñas , y se notan con las letras siguientes.
Pedestal es el solido AH , que se llama así , porque viene á ser como el pie del edificio. Componese de tres ornatos , que son Basa , Neto y Cornija. La Basa es AI; el Neto es IC , y la Cornija es CH. Debaxo de la basa del pedestal se suele poner una piedra quadrada ; llamada So- colo , que asienta inmediatamente sobre el suelo. Puede el Arquitecto dar á esteso'colo la altura que le pareciere; por- que la simetría de la obra se cuenta de la basa o pedestal que carga sobre este socolo , hasta la última moldura en que remata el cornijón.
Pónese sobre el pedestal la coluna FE. Consta esta de tres miembros , que son Basa , Caña 6 Scapo y Chapitel. La Basa , es HF ; Caña 6 Scapo FO ; y Chapitel OE.
Asienta sobre la coluna el Cornijón EP , al qual ador- nan tres partes, que son el Arquitrabe EN ; el Friso NQ; y la Cornija QP. Cada una de estas partes se adorna y her- mosea con otras mas pequeñas , cuya formación explicaré en la proposición siguiente.
PROP. XXVI.
JExplícanse las molduras , que suelen adornar los cinco ór- denes de Arquitectura. Estampa 5.
Y Je las molduras , que suelen adornar algunas partes de los edificios , unas son grandes , como Óvalos o Qiur-
. " Libro Primero, ig
fus-Boceles , Cimacios-Lesbios , Golas , Talones , Abacos, Toros , Antechinos , Boceles , Coronas y Escocias ú Des- ganes : Otras pequeñas , como Filetes o Lístelos , Astra- galos , Contarlos y Junquillos.
Filete ó Lístelo es una moldura lisa y paraleldgrama rectángula, como Fig. i. Su delineacion es la misma que la del paraleldgramo rectángulo.
Astr ágalo es una moldura circular y convexa , como Fig. 2. Es algo menor que el Bocel. Algunos llaman As- tragalo á dos de estas molduras juntas , dando á cada una de por sí el nombre de Tondino 6 Junquillo. Sirven estas molduras para coronar y separar las grandes, dándoles con esta separación mayor realce y hermosura.
Bocel es un corte circular y convexo , mayor que el Tondino , y menor que el Toro ó Cordón. Ambos se des- criben haciendo en los extremos de un paleldgramo un se- micírculo , como se vé en el Bocel de la Fig. 3. y en el Toro de la Fig. 4.
Escocia , Media-Caña 6 Desván es una moldura co'ncava , como la de la Fig. 5. : su delineacion se expli- cará mas adelante.
Quarto-Bocel , Ovalo ó Echino es una moldura con- vexa , cuyo contorno suele ser una quarta parte de círcu- lo. Descríbese de este modo Fig. 6. Alargúese la línea HC del paraleldgramo BCHD hasta F , de suerte que CF sea igual á la línea oculta d punteada CB : del punto C con la distancia CF d CB descríbase el quadrante FB , y se ten- drá lo que se pide.
Antechino ó Esgucio es una moldura contornada por lo ordinario de la concavidad de un quadrante de círcu- lo Fig. 7. Delinease haciendo un paraleldgramo , cuyos lados sean tan largos, quanto ha de salir fuera la parte su- perior del Antechino : después del punto D , con la dis- tancia DC hágase el quadrante CE , y quedará descrito el Esgucio ó Antechino.
TLVTalon , como se vé en las Figuras 8, 8. es una moldu- ra compuesta de dos arcos encontrados. Puede ser recto d reverso, según el modo de colocarle. Fdrmanse de este mo-
C2
¿o Arquitectura Civit.
do: Tírese la línea punteada HI: divídase por medio en C: sobre la línea HC hágase el triángulo equilátero HEC; y del punto E con la distancia EC hágase el arco AC : sobre la otra mitad IC hágase el triángulo eq.iilátero CIF ; des- críbase con el intervalo Fí del punto F el arco CI , y quedará descrito el Talón.
La Gola es como un papo de paloma Fig. 9. Formase dividiendo por medio las líneas punteadas , y formando los triángulos equiláteros , como se dixo del Talón.
Corona es una moldura paralelógrama rectángula , ma- yor que todas las otras ; y suele rematar en una copada, que recibe al lístelo ú otro qualquiera corte , que asienta sobre tWz.Fig. 10.
Abaco es una moldura quadrada , que asienta sobre el echino d quarto bocel , que se suele poner en el chapi- tel. Su figura se verá mas adelante.
El Talón coronado con un Filete se llama Cimacio- Lesbio. ■
La bolada d proyectura de estas molduras no sue- le exceder á su altura sino la de la corona , que como es el corte mas principal , y el que señorea en la cornija , es pre- ciso que su bolada d proyectura sea mayor que su altura. Todas estas molduras han de tener sus alturas diferentes, para que de este modo las menores hagan con su compara- ción mas garbosas á las mayores. Una misma moldura nun- ca se ha de repetir sobre otra del mismo género inmediata- mente , como por exemplo , sobre Talón nunca se ha de po- ner otro Talón , aunque esté separado con un Filete ; por- que si se repite una moldura sobre otra semejante , no se halla en los miembros aquella agradable variedad que tan- to satisface á los ojos. La corona nunca se ha de omitir en la cornija (aunque se halle omitida en el Templo de la Paz de Roma ) por ser de ella el miembro mas esencial.
Libro Primero. 21
PROP. XXVII. Explícanse los ornatos que suelen hermosear estas molduras»
Estampa 5.
Riendo casi infinitos los ornatos que se entallan en las molduras , he dado en la Estampa 5. solamente los mas usados y mas convenientes á cada moldura en particular, prefiriendo los de Viñola á los de los otros Arquitectos, por ser de mejor gusto , y mas agradables á la vista. Pero por quanto el Arquitecto puede variar estos labores á su discreción , explicaré lo que debe observar.
Habiendo de ser la Arquitectura proporcionada al lugar que adorna , deben repartirse los ornatos tan á proposito, que manifiesten todos el juicio del Arquitecto,)' el uso del edificio. Así vemos , que los antiguos no los emplearon á caso ; pues por sus menores fragmentos conocemos gua- les eran sus Templos , Basílicas, Arcos Triunfales , y otros edificios , que mas servían de magnificencia , que de publi- ca utilidad. Pero hablando solamente de aquellos ornatos que enriquecen las molduras, digo , que son Indiferentes ó Signific atibóos. Los indiferentes se labran en las molduras, sin ningún orden ni conseqüencia. Los significativos d simbólicos deben ser propios para dar á conocer el uso, y á quien está dedicado el edificio ; como si se hiciese un Templo á San Lorenzo , y se labrasen Parrillas en sus molduras , serian las Parrillas un ornato significativo del Martirio de este Sarto , y de que es suyo este Templo.
Los ornatos tanto indiferentes como simbólicos, se en- tallan de relieve sobre las molduras, o se cavan en ella*:. En* túllanse de medio o baxo relieve sobre las molduras co:.e. - vas, como son las Escocias, Antechinos, &c. Cávanse denrro del macizo en las molduras convexas , como son Talones, Golas , &c. Los adornos ó labores mas comunes, que se em- plean indiferentemente, son los Óvalos , Agallones, Flores, Hojas, Frutas, Cuentas, Perlas , &c Estos labores se han ie repartir con gran arte, para que las molduras parezcan lige- ras y hermosas , y no pesadas y confusas. La regla geiie*
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Arquitectura Civil. ral para esto es , que las molduras estén labradas y lisas al- ternativamente; esto es, una labrada, y otra lisa, porque de .este modo la llanura de las lisas hace resaltar mas á las la- bradas , de cuya armonía quedan muy satisfechos los ojos. Todos los ornatos, como óvalos , agallones, cuente- zuelas , y los demás que enriquecen las molduras deben corresponder á plomo los unos sobre los otros , y los ma- yores , como modillones o canes y dentellones , regulan los mas pequeños. Débese procurar , que los ornatos con- vengan á los ordenes , de suerte que los mas ricos se han de emplearen los ordenes mas delicados, como en el Corintio y Compuesto , siendo desproporcionados,para el Dórico y Toscano. También se debe procurar que todas las partes estén adornadas con proporción , de modo que no haya parte ninguna sin adorno , quando las otras están enrique- cidas excesivamente ; porque sacando la Arquitectura sus proporciones del cuerpo humano , le deben ser tan conve- nientes los adornos , como al cuerpo humano los vestidos. Ademas de estos ornatos hay otros, los quales esculpían los antiguos en los Frisos y Arquitrabes, representando en ellos sus historias, instrumentos militares, y misterios de su falsa Religión. En lugar de estos se suelen poner ahora imá- genes de Querubines , de Virtudes y otros atributos de nuestra Religión , que ademas de la hermosura que con- tienen , instruyen á quien les mira. Pero se debe observar, que quando todos estos ornatos están en la parte de afuera de los edificios , deben tener mas relieve que quando están en la parte de adentro, contribuyendo á esto mucho la gran- deza de la fábrica. Lo que he dicho es lo que generalmente se debe observar en las molduras, dexando la observación de muchas particularidades al buen gusto y discreción del Arquitecto.
PROP. XXVIII.
Explícase la proporción délos tres cuerpos , Pedestal, Colima,
y Cornijón. Estampa 5. Fig. 12.
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'el Pedestal poco o' nada dixeron los antiguos : pe- ro yo siguiendo á Vínola , Daviler y otros, doy al pe^
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ral para esto es , que las molduras estén labradas y lisas al- ternativamente; esto es, una labrada, y otra lisa, porque de este modo la llanura de las lisas hace resaltar mas á las la- bradas , de cuya armonía quedan muy satisfechos los ojos. Todos los ornatos, como óvalos , agallones, cuente- zuelas , y los demás que enriquecen las molduras deben corresponder á plomo los unos sobre los otros , y los ma- yores , como modillones ó canes y dentellones , regulan los mas pequeños. Débese procurar , que los ornatos con- vengan á los ordenes, de suerte que los mas ricos se han de emplear en los ordenes mas delicados, como en el Corintio y Compuesto , siendo desproporcionados,para el Dórico y Toscano. También se debe procurar que todas las partes estén adornadas con proporción , de modo que no haya parte ninguna sin adorno , quando las otras están enrique- cidas excesivamente ; porque sacando la Arquitectura sus proporciones del cuerpo humano , le deben ser tan conve- nientes los adornos , como al cuerpo humano los vestidos. Ademas de estos ornatos hay otros, los quales esculpían los antiguos en los Frisos y Arquitrabes, representando en ellos sus historias, instrumentos militares, y misterios de su falsa Religión. En lugar de estos se suelen poner ahora imá- genes de Querubines , de Virtudes y otros atributos de nuestra Religión , que ademas de la hermosura que con- tienen , instruyen á quien les mira. Pero se debe observar, que quando todos estos ornatos están en la parte de afuera de los edificios , deben tener mas relieve que quando están en la parte de adentro, contribuyendo á esto mucho lagran- deza de la fábrica. Lo que he dicho es lo que generalmente se debe observar en las molduras, dexando la observación de muchas particularidades al buen gusto y discreción del Arquitecto.
PROP. XXVIII.
Explícase la proporción de los tres cuerpos , Pedestal, Colana,
y Cornijón. Estampa 5. Fig. 12.
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el Pedestal poco d nada dixeron los antiguos : pe- ro yo siguiendo á Viñola , Daviler y otros, doy al pe-
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Libro Primero. 23
destal la tercera, y al Cornijón la quarta parte de la colana con basa y chapitel ( y esta es la proporción que guardan ejstos tres cuerpos en todos los ordenes de Arquitectura); de modo que teniendo la coluna con basa y chapitel doce partes , tendrá quatro de estas el pedestal, y tres el corni- jón ; de que se sigue , que dividiendo la altura que ha de ocupar el orden con pedestal en 19. partes iguales, 4. de estas serán para el pedestal , tres para el corni- jón , y las 12. restantes para la coluna. Si el o'rden no llevase pedestal, dividiendo la altura de la obra en 5. partes iguales , 4. partes de estas serán para la coluna , y la quinta par a el cornijón. Para practicar esta propor- ción , suelen valerse los Artífices de una medida deter- minada , que llaman Módulo. Este es el semidiámetro del imo scapo , que es la parte inferior de la colima. Re- pítese muchas veces para dar la debida medida á los cuer- pos mayores : y se divide en 12. d 18. partes , para de- terminar la m edida de los cuerpos menores.
E
CAPITULO IIL DEL ORDEN TOSCANO.
[I o'rden Toscano es el mas fuerte y menos usado de todos los o'rdenes de Arquitectura. Su idea es de un hom- bre muy robusto y desaliñadamente vestido. Llámase Toscano y ó por ser toscas y mal labradas las colunas, d por haberse yiventado en la Toscana. De este orden no ha quedado ningún fragmento antiguo , del qual se pueda inferir la proporción de sus cuerpos ; y así ha sido pre- ciso á los Arquitectos valerse de la autoridad de Vitruvio, que en el cap. 7. del lib. 4. explica la altura que ha de te- ner la coluna Toscana , de la qual se saca la proporción del Pedestal y Cornijón , que se declara en la proposi- ción siguiente.
24 Arquitectura Civit.
PROP. XXIX.
Explícase la proporción y simetría del orden Toscano»
Estampa 6.
Supongo lo primero , que el Módulo , que es el semidiá- metro del imo scapo de Ja coluna , representado en la mi- tad de la línea MM Fig. i. en este orden y en el Dóri- co , se divide en 12. partes iguales.
Supongo lo segundo , que aunque las colunas Toscanas se suelen fabricar sin pedestal , poniendo en su lugar un socolo , se pueden fabricar con él , y así explico también su proporción. Esto supuesto
Digo Fig. 1./ 2. que la coluna con basa y chapitel consta de 14. módulos , ó de siete diámetros de su imo scapo $- su pedestal tiene 4. módulos y 8. partes , que es el tercio; y su cornijón 3. módulos y medio, que es elquarto de la coluna con basa y chapitel. De que se sigue, que to- da la altura del orden Toscano , quando lleva pedestales, será 22. módulos y 1. partes ; y quando no les lleva , 17. módulos y medio. Estos módulos se reparten de este modo.
La Basa del pedestal tiene 6. partes.
Neto ó Stilobata 3. módulos y 8. partes
Cornija del pedestal 6. partes.
La Basa de esta coluna es la misma que la de la coíuna Trajana , y tiene un módulo.
Scapo ó Caña de la coluna 12. módulos.
Chapitel un módulo.
Arquitrabe un módulo.
Friso un módulo y 2. partes.
Cornija un módulo y 4. partes.
Algunos dan menos altura al pedestal y coíuna , y erl lugar de la basa y cornija que se vén en el pedestal , ponen unas ftxas llanas ; mas lo arriba dicho es lo mejor , porque aquella medida da mayor garbo á todo el cuerpo de Arqui- tectura, y las faxas llanas que ponen por términos del pe- destal , hacen demasiado rústica la obra Toscana : y así no se deben practicar. Débese aquí advertir , que aunque las
Libro Primero. 2^
basas ¿c las colunas en todos los ordenes tienen un modu- lo de altura, hay esta diferencia, que en los ordenes Tosca- no y Dórico, se incluye en dicho módulo un lístelo en que remata la coluna por la parte de abaxo , pero no en los otros tres. Este listelo , aunque es parte de la basa , se hace de Ja misma piedra de que se labra la coluna , como lo saben y practican los sabios Arquitectos.
PROP. XXX.
Hallar la cantidad del módulo del orden Toscane. Estampa 6.
V,
éase quantos son los pies d palmos de altura , que ha de ocupar el cuerpo de Arquitectura , desde la basa del pedestal quando le lleva la obra , d de la basa de la coluna quando no lleva pedestal , hasta el remate del cor- nijón. Pártase esta altura por 17. módulos y medio quan- do la obra no lleva pedestales, d por 22. y un sexto quan- do les lleva ; y el número de palmos d pies que saliere en el quociente será el modulo.
JExe?nj?lo. Se ha de fabricar un cuerpo de Arquitectura de orden Toscano sin pedestales , y ha de subir 70. pal- mos : parto pues 70. por 17. y medio , y hallo en el quocien- te, que el modulo consta de 4. palmos justos. Si el cuerpo de Arquitectura ha de tener pedestales , y su altura es 90. palmos, parto 90. por 22. y un sexto , y el quociente dará el modulo de 4. palmos y algo mas. Este modulo se ha de dividir en 12. partes , y 'de esta división se ha de valer el Artífice para labrar las piedras, según las dimensiones que se declararán en la proposición siguiente.
El otro modo de hallar el modulo mas vulgar y común entre los Arquitectos, que por lo ordinario no saben la re- gla aritmética de partir es este : Tírese aparte una línea, como C Fig. 4. : divídase esta linca con el compás , o con la pantómetra en tantos pies d palmos quantos ha de tener de alto el cuerpo de Arquitectura : hecho esto divídase otra vez la misma línea , d para mayor claridad otra igual , en tantas partes quantos módulos ha
D
1 6 Arquitectura Civil.
de tenerla obra, y una de estas partes será el modulo. Véa- se esta parte quantos pies d palmos comprehende en la lí- nea que se dividid primeramente , y de tantos pies o pal- mos constará el modulo , quantos ocupare la parte dicha. Exemplo. Supongamos que un cuerpo de Arquitectura sin pedestales consta de 70. palmos, y quiero por este segundo modo saber la magnitud del módulo. Operación. Fig. 4. Tírese la línea C : divídase esta en 70. partes iguales , que serán los 70. palmos que ha de tener de alto el cuerpo de Arquitectura : vuélvase otra vez á dividir esta misma línea, d por mayor claridad otra igual, como D en 17. partes y media , y una de estas 17. partes , que consta de 4. palmos , es la magnitud del modulo. Si la obra llevare pedestales se hará Ja última división de la línea en 22. partes y un sexto, como consta de lo dicho.
PROP. XXXL
E xplícanse las alturas y voladas ó proyecturas de las mol- duras que adornan al orden Toscano* Estampa 6.
P
uede el Arquitecto variar estas molduras , y substituir en lugar de ellas otras á su gusto ; pero debe siempre pro- curar , que su altura sea igual á la que tienen los cortes si- guientes, para que sumadas todas las alturas hagan los 22. módulos y 2 partes quando lleva pedestales ; y los 17. módulos y medio quando no les lleva , que son los mó- dulos que debe tener el orden Toscano , como se dixo en la proposición 29. La volada o proyectura de las molduras del pedestal y coluna , se cuenta en todos los ordenes de una línea , que pasa por medio del pedestal y coluna. Esta línea se llama exe , y aunque no se vé por lo ordinario en los perfiles , no dexa de tirarse en ninguno , ya sea oculta, d ya punteada, por lo mucho que facilítala exacta delinca- ción de las molduras. Exprésase en la línea OO de la Fig. r. La proyectura de las molduras del cornijón no se cuenta del exe OO Fig. 2. prolongado , sino de la línea FH , que se continua recta, sin entrarse mas adentro, ni salirse mas
Libro Primero. 27
afuera por el Friso del chapitel de la colima , Arquitrabe y Friso del Cornijón , hasta mas arriba de la Cornija. Esta línea después de trazada la coluna se suele también tirar oculta; y de ella hacia fuera se trazan las molduras ,y hacia dentro se hace el macizo de la obra. La altura y volada de las molduras se expresa en partes de modulo dividido en 12. partes iguales. Hállase todo esto practicado en las Fi- guras 1. y 2. advirtiendo, que las alturas se vén expresadas entre dos líneas , que en la parte inferior ó superior tienen la letra A , y las proyecturas d voladas la letra P. Pedestal, F'ig. 1.
A. Plinto: su altura 5. partes: proyectura 20. partes y media.
B. Filete : altura una parte: proyectura 18. partes y media.
C. Neto ó Dado del pedestal : altura 3. módulos : proyec-
tura 16. partes y media
D. Talón recto : altura 4. partes : proyectura 20. partes. JE. Mocheta ó Listón : altura 2. partes : proyectura 20.
partes y media.
Basa de la colima. Fig. 1. F. Plinto : altura 6. partes : proyectura 16. partes y media. Cr. Toro 6 Cordón : altura 5. partes : proyectura 16. par- tes y media. H. Orla 6 Listelo : altura una parte : proyectura 13. par- tes y media. Esta orla es siempre de la misma piedra que el cuerpo de la coluna, aunque se incluya en el modulo de la basa que se hace de otra piedra. Debaxo de la Figura 1. he delineado la mitad de la planta del pedestal y de la basa de la coluna , expresando en ella del modo que se puede el plano d planta de sus principales molduras , á fin de mostrar mas claramente la volada de las molduras; y el macizo que tienen el pedestal y coluna , quando se fabrican islados d sin pai ástades, como se acortumbra en los Claustros, Fachadas y Retablos de los Altares ; y para que el artífice quando fuere menester sepa trazar la planta de estos cuerpos , que suelen resaltar sobre el macizo de las paredes de los Templos y Palacios. Coluna. Fig. i.y2. La Caña 6 scapo de la coluna tiene de altura 12. irid- ia
2$ Arquitectura Ovil.
dalos : su proyectura en la parte inferior d imo-sca- po es el modulo que se extiende formando una garbosa copada , hasta juntarse con la orla en que remata por la parte de abaxo.
D. Fig. 2. es el Sumo-Scapo 6 Vivo de la coluna por la parte de arriba : su proyectura 9. partes y media.
E. Colarino de la coluna : su altura media parte : su pro- yectura 10. partes.
G. Tondino 6 Ast rúgalo : altura una parte : proyectura 1 r. partes. Estas dos últimas molduras son parte de la ca- ña , y se incluyen en sus 12. módulos. Chapitel. Fig. 2.
X. Hipotraquelio o Friso del chapitel : altura 4. partes; proyectura .9. partes y media.
V. Filete :altura una parte: proyectura 10. partes y media,
N. Quarto-Bocel ó Ecliino : altura 3. partes : proyectura ío,. partes.
M. Abaco: altura 3. partes: proyectura 13. partes y media.
L. Lista del Abaco:ahura una prarte:proyectura impartes y media. Debaxo de la porción de la coluna que se vé en la Figura está la planta del chapitel, en la qualse vé la pro- yectura de sus principales molduras con mayor claridad.
Cornijón. Fig. 2. Ahora se cuenta la volada de las molduras de la línea
recta FH, que termina el Sumo-Scapo, Arquitrabe y Friso
como se dixo arriba.
F. Arquitrabe : altura 10. partes: proyectura la misma que la del sumo-scapo. En la parte superior del Arquitrabe se hace una copada que recibe el filete que se sigue.
"B. Tenia ó Lista del Arquitrabe : altura 2. partes : vola- da 2. partes. S. Friso: altura 14. partes: proyectura como el Arquitrabe, P. Talón recto : altura 4. partes : volada 4. partes. Q. Listoncillo: altura media parte:volada4.partesy media, R. Corona : altura 6. partes : volada 14. partes. En el pla- no orizontal de debaxo de la corona se cava una canal, que aligera el peso de este miembro; y se hace una mo- cheta pendiente que guarda del agua á todo el edificio.
Libro Primero. 29
0. Filete : altura media parte : volada 14. partes y media. C. Junquillo : altura una parte : volada 15. partes.
1. Ovalo ó Quarto- Bocel: altura 4. partes : volada 18. par- tes , d modulo y medio ; y así la volada de la cornija en este orden , es dos partes mayor que su altura.
PROP. XXXII.
Explícase la disposición de los Entrecolunios y y la proporción de los Arcos.
E,
L¿ ntrecolunios son los intervalos que hay entre coluna y coluna en los colunarios o' series de colunas que ador- nan los Claustros , Peripterios , Corredores y Peristilios. Estos intervalos no son siempre unos mismos , y así va- rios serán los entrecolunios. Vitruvio señala cinco espe- cies , que son el Pigndstilo , el Eustilo , el Sístiio , el Diástilo y el Aredstilo. El entrecolunio Pigndstilo es aquel cuyas colunas distan entre sí tres módulos. El Sísti- io es el espacio de 4. módulos. El Eustilo de 4. módulos y medio. El Diástilo de 6. módulos. El Aredstilo de 8. módulos. Según todas estas distancias disponían les anti- guos los colunarios en sus Templos, Basílicas , Pórticos, Anfiteatros y otros edificios públicos. Pero ahora siendo la planta de los Templos y Palacios modernos muy di- ferentes de la antigua, se ha variado también la disposi- ción de los entrecolunios , y es la que se sigue.
Los colunarios se hacen d con arcos d sin ellos. Quan- do se hacen sin arcos como Fig. 3. Estampa 6. han de ser cortos los entrecolunios ; porque las piedras que se colo- can en la parte del Arquitrabe, correspondiente al entre- colunio , si este se hace largo , se rompen con facilidad , no pudiendo sustentar tanto peso , como suele cargar sobre ellas. Vitruvio dice , que este entrecolun io en el orden Toscano puede ser Aredstilo, d de 8. módulos ; pero ahora no se admite tanta distancia, porque no se hacen los Arqui- trabes de madera en este orden , como se soli an en tiempo de este célebre Arquitecto. Viñolá , á quien siguen muchos, da 6. módulos y medio al entrecolunio ; pero se d<*be ad-
3 o Arquitectura Civil.
vertir, que este Arquitecto contó los 6. módulos y medio del exe de las colunas. Yo siguiendo al P. Miliet , Daviler y otros , le doy 4. módulos y 2. tercios, que es una dis- tancia muy proporcionada.
Si los col únanos se hacen con arcos , la buena propor- ción del arco determina los entrecolunios. Para lo qual su- pongo lo primero , que en todos casos la altura del claro del arco ha de tener con su anchura dupla proporción , ó algo mayor. Supongo lo segundo , que los arcos pueden mover de las parástades , que están arrimadas á las colunas, d también del mismo chapitel de las colunas. Supongo lo tercero , que en los dos casos dichos pueden las colunas llevar pedestales , ó carecer de ellos. Supuesto esto
Digo Estampa 7. si los arcos asientan sobre las parásta- des ó pies derechos , en los quales están entregadas las colunas , se" dispondrán de este modo los entrecolunios: dense á las parástades PR 3. módulos de ancho , de los qua- les dos sirven para la coluna ó pilastra , y medio á cada parte para las jambas, ó alas D de la parástade que recibe el arco : quítese de la altura IF igual á la altura de la colu- na con basa y chapitel un módulo , y la restante altura HF , que en este caso es 13. módulos , será el claro d luz del arco. La mitad de esta altura será el ancho RR del ar- co , que se describe así: en las jambas D á altura de 8. mó- dulos y 9. partes hágase la imposta E de un módulo de altura , y 3. partes de proyectura. Continúese la línea su- perior M oculta de la una imposta , hasta la letra C de la otra imposta correspondiente : divídase esta línea MC en dos partes iguales en A ; y con el intervalo AC d AH se delineará el arco que por la parte de afuera se circuye con una arquivuelta , que suele tener las mismas medidas y molduras que la imposta, que en este caso es una sola fa- xa , como se vé en la Figura.
Si las colunas arrimadas d entregadas en el macizo de las parástades llevasen pedestales , se obrará así : dense á la parástade Estampa 8. 4. módulos , 2. para la coluna , y uno para cada jamba. De la altura del pedestal, y coluna con basa y chapitel , que es 18. módulos y 8. partes, quí-
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Libro Primero. 31
íese un modulo para la arquivuelta , que guarnece el ar- co , y quedarán diez y siete módulos , y ocho parres pa- ra el claro ó luz del arco. La mitad de esta altura será la anchura del arco. La imposta ó chapitel de las jam- bas d postes se hará á la altura de 12. módulos y 3. partes ; danle 3. d 4. partes de proyectura , que son las mismas que se deben dar á la arquivuelta. Finalmen- te con el intervalo de 4. módulos y 5. partes , que es la mitad de la anchura del claro , descríbase el arco , y queda concluida la arcada ; y toda la obra tendrá de al- tura en este caso 22. módulos y 2. partes.
Si el colunario se hace con colunas isladas sin pedesta- les, el tercio de la coluna con basa y chapitel será el semi- diámetro con que se ha de describir el arco. Añádase este tercio á la altura de la coluna con basa y chapitel , y esta suma será la altura del claro del arco , cuya mitad será ei entrecolunio de dicho arco ; y siendo la altura de coluna con basa y chapitel 14. módulos , será el semidiámetro del arco 4. módulos y 8. partes, que es el tercio. La suma de estas dos cantidades , que es 18. módulos y 2. tercios, es la altura del arco , y 9. módulos y un tercio que es su mitad , es el entrecolunio. La arquivuelta tiene un modulo de altura , con las mismas molduras que antes dixe. Si á la altura del arco se añade este modulo de la arquivuelta , y 3. módulos y medio del cornijón , que carga sobre dicha arquivuelta , será toda la altura de la obra 23. módulos y 2. partes.
Si llevaren pedestales las colunas isladas, la tercera par- te del pedestal y coluna será el semidiámetro del arco: siendo pues la altura del pedestal y coluna 18. módulos y 8. partes , será su tercio 6. módulos y casi_3. partes ; y con esta distancia se describirá el arco. Añadidos los 6. mó- dulos á los 18. módulos y 8. partes , será la suma 24. mó- dulos y 11. partes la altura del arco , cuya mitad 12. mó- dulos y 5. partes y media será el entrecolunio. La arqui- vuelta del arco tiene un modulo, y el cornijón 3. módulos y medio , que sumados con los 24. módulos y 11. partes será la suma 29. módulos y 5. partes; y esta es la altura de
32 Arquitectura Civil.
todo el cuerpo de Arquitectura. De estos dos casos no he puesto Figura, porque se entienden fácilmente con lo dicho. Aquí se han de advertir dos cosas. La primera , que muchas veces los Arquitectos para hacer mas rustica esta obra Toscana , ponen á trechos en sus colunas o pilastras algunos bosages , que son unos faxones resaltados que las circuyen ; pero entonces se debe dar un modulo de altura mas a la coluna , para que su altura sea proporcionada con su crasicie, aumentada con los bosages o almohadillas cir- culares. La segunda, que quando el colunario lleva paras- tades , se podrá continuar la basa de la coluna d pedes- tal por la frente de la parástade , y aun por sus lados, como se vé en la Estampa 8.
CAPITULO IV. DEL ORDEN DÓRICO.
E
fl orden Dórico es el mas antiguo de todos los or- denes de Arquitectura. Su idea es la de un valeroso y bien dispuesto Soldado , que suele tener de altura siete pies de los suyos ; así la coluna Dórica tiene de altura y. diámetros de su pie d imo-scapo. Hace parecer este orden muy magestuosos y magníficos los edificios. Por es- ta causa los Arquitectos Griegos le executáron en las mas suntuosas fábricas que erigieron , como en el primer Tem- plo dedicado á la Diosa Juno , en el de Júpiter Olím- pico , en el de Apolo Deifico , y en el de Minerva de Ate- nas. Del mismo modo le usaron los antiguos Romanos, como se vé en el Teatro de Marcelo , en el Arco Triunfal de Verona , en el Teatro Vicentino , y en el Templo de Marte , que son las principales obras Dóricas que nos quedan. Asimismo le practican en nuestros tiempos fre- qüentemente los modernos, como se vé en el Escorial , en el Palacio de Lucemburgo, en el Palacio Farnesio de Ro- ma , y en otras innumerables fábricas.
Libro Primero. 3»
PROP. XXXIII.
Explícase la proporción y simetría del orden Dórico.
Estampa 9.
L
'os antiguos , bien lejos de dar pedestal i las colunas de este orden , las dexáron sin basa , como se vé en los edificios que quedan de los antiguos Romanos. Pero los modernos juzgan , que el no tener basa las colunas Dó- ricas era abuso de la antigüedad , y así las calzan ya , no solamente con su basa , sino también con su pedestal , con lo qual queda ya este orden con la misma entereza que los demás. Su proporción y simetría es la que se sigue.
Tiene la coluna con basa y chapitel 16. módulos, Fig. i.y 2. De estos tiene 4. el cornijón , que es el quarto v <r. módulos , y 4. partes el pedestal , que es el tercio. Estos módulos se distribuyen así.
Basa del pedestal 10. partes.
Neto ó Stilobata 4. módulos.
Cornija del pedestal 6. partes. *
Basa de la coluna un módulo.
Caña ó scapo de la coluna 14. módulos.
Chapitel un módulo.
Arquitrabe un módulo.
Friso un módulo y medio.
Cornija un módulo y medio.
De que se sigue , que toda la altura de la obra Dóri- ca sin pedestales será 20. módulos , y con pedestales 25. módulos y 4. partes de las 12. en que se supone dividido el módulo de este orden.
PROP. XXXIV.
Hallar la cantidad del módulo en este orden Dórico.
X ártase la altura de la obra, quando el cuerpo de Arqui- tectura no lleva pedestales por 20 , y lo que saliere en el quociente será el módulo ; como si la obra tiene de airo 60. palmos se repartirán 60. por 20 , y el quociente 3.
E
34 Arquitectura Civil.
palmos será la magnitud del modulo. Quando la obra lleva pedestales tiene de alto 25. módulos y un tercio ; pártase pues la altura que ha de ocupar el cuerpo de Arquitectura por 25. y un tercio , el quociente será la cantidad del mo- dulo. Cumo si el cuerpo de Arquitectura ha de ocupar la altura de 76. palmos , se partirán los 76. palmos por 25 y un tercio , y el quociente 3. palmos , será la magnitud del modulo. De otro modo se puede hallar la magnitud del modulo , como se dixo en la proposición 30.
PROP. XXXV. Explícanse las alturas y voladas ó proyecturas de las mol- duras que adornan este orden Dórico. Estampa 9.
X
amblen puede el Arquitecto en lugar de estas moldu- ras substituir otras á su gusto , pero debe siempre pro- curar que guarden la misma altura y proyectura que los cortes siguientes.
Pedestal Fig. 1. Plinto ó Socolo : altura 4. partes : proyectura 21. partes
y media. Listón : altura -2. partes y media : proyectura ai. partes. Talón reverso : altura 2. partes : proyectura 20. partes y
media. Cordoncillo : altura 1. parte : proyectura 19. partes y
media. Lístelo : altura media parte : proyectura 18. partes. Isleto : altura 4. módulos : proyectura 17. partes. Talón recto : altura 1. parte y media: proyectura 18. par»
tes y media. Corona : altura 2. partes y media : proyectura 21. partes. Filete : altura media parte : proyectura 21. partes y media. Qiiarto- Bocel: altura 1. parte: proyectura 22. partes y media» Filete : altura media parte : proyectura 23. partes. Basa de la colima. Fig. 1. A esta coluna no le señala basa Vitruvio , como consta de lo dicho ; pero los Arquitectos modernos , que quieren
Libro Primero. ,?
que este orden tenga basa propia muy diferente de la an- * tigiia , señalan la que se ve' en la Figura , que es de Vino-»* Ja , por haber sido el primero que con acierto la executó. Sus cortes son los siguientes. Plinto : altará 6. partes : proyectura 17. partes. Toro ó cordón : altura 4. partes : proyectura 17. partes
como el plinto. Junquillo-, altura 1. parte : proyectura 15. partes. Orla o Lístelo : altura 1. parte : proyectura 14. partes.
Coluna. Fig. 2. Scapo 6 Caña de la coluna: altura 14. módulos: proyectura en el imo-scapo un módulo : en elsumo-scapo 10. partes. Por entrambas partes, esto es , tanto en el imo-sca- po, como en el sumoscapo remata la caña de la coluna en una copada , que se extiende en la parte de abaxo hasta juntarse con la orla inferior ; y en la de arriba hasta unir- se con la orla ó colarino , cuya altura es media parte : su proyectura 11. partes. Tondino : altura 1. parte : proyectura un modulo.
En todos los ordenes, menos en el Toscano, dieron los antiguos un modulo de proyectura al Tondino; de manera que quando hallan los modernos algún pedazo de coluna sin su imo-scapo, con la proyectura del Tondino como mo- dulo miden la altura y proyectura de las demás molduras. La altura de estas dos últimas molduras se incluye en los 14. módulos que ha de tener el cuerpo de la coluna; pero no la altura de la orla inferior, que es parte de la ba- sa , aunque se haga de la misma piedra que la coluna.
Chapitel. Fig. 2. Hipotraquelio ó Friso del chapitel : altura 4. partes : pro- yectura 10. partes. C. Anuletos : altura media parte cada uno: la provectura del primero 10. partes y media: la del segundo íi. par- tes : la del tercero 11. partes y media. tyiarto- Bocel : altura 2. partes y media: proyectura 13.
partes y media. i. Cimacio ó Abaco : altura 2. partes y media : proyectu- ra 14. partes.
Es
3 6 Arquitectura Civil.
Talón recto : altura i. parte : proyectura 15. partes.
Lístelo : altura media parte -.proyectura 15. partes y media,
La proyectura de estas molduras sobredichas , se ha contado de la línea que pasa por medio del pedestal y coluna : H de los cortes que se siguen en el cornijón , se cuenta desde la línea que difine el sumo-scapo de la colu- na, Arquitrabe y Friso del cornijón. Del mismo modo se cuentan las proyecturas y alturas en los tres ordenes si- guientes Jónico , Corintio y Compuesto.
Cornijón. Fig. 2. El Arquitrabe tiene de altura un modulo , esto es, 10.
partes en el vivo , y 2. partes en la Tenia , cuya volada
es también 2. partes. Friso : altura modulo j medio. Sus ornatos se explicarán
después. Lístelo : altura 2. partes : proyectura media parte. Talón recto : altura 2. partes : volada 2. partes y media. Filete : altura media parte : proyectura 3. partes. Q. Dentellones : altura 3. partes : volada 5. partes. La an- KVthurá de estos dentellones es 2. partes , y dista el uno
del otro una parte. Esgucio : altura media parte : volada 6. partes. Corona : altura 4. partes : volada 18. partes y media. Talón recto : altura 1. parte y media : volada 2. parres. Lístelo: altura media parte : volada 20. partes y media. Antechino 6 Esgucio : altura 3. partes : volada 20,. partes
y media. Filete : altura 1. parte : volada 2. mo'dulos.
Con que toda la altura de la cornija será modulo y medio, y su volada 2. módulos. El perfil de este chapitel, y cornijón es sacado del Teatro de Marcelo , cuyos Den- tellones convencen , que no fué Vitruvio , como algunos piensan , el Arquitecto de esta fábrica, porque este Arqui- tecto no admite dentellones en la cornija Dórica, como les tiene este Teatro. Ademas de esto , siendo Virruvio ya viejo quando compuso sus diez libros de Arquitectura, no hubiera dexado de hacer mención de un edificio tan consi- derable , así como la hizo de la Basílica de Fano, que es la
Libro Primero. 37
única fabrica , que sabemos sea de este Arquitecto , de la qual no queda ya ningún vestigio.
Ornatos del Cornijón. Fig. 2.
En el Friso se ponen los Triglifos 2. , que son unos listelos separados con unas canales. Representan como dixe al principio los cabos de las vigas que asientan so- bre el Arquitrabe; y porque habiendo colunas descansarian sobre ellas las vigas , por esta causa debe colocar el Arqui- tecto los Triglifos , no en la misma extremidad del Arqui- trabe , sino en medio del exe de las colunas , como veremos. Los Triglifos tienen de resalte una parte ; de anchura un modulo , que se reparte de este modo : Cada media canal de la orilla tendrá una parte, las canales de en medio, que forman un ángulo entrante constan cada una de dos partes; los listelos que separan estas canales tienen también dos partes ; y sumadas todas estas partes hacen doce , d un modulo. El lístelo que está encima de los Triglifos , y corre por todo el Friso , sigue el resalte de los Tríglifos» que descendiendo de él , se continúan hasta la Tenia del Arquitrabe , debaxo de la qual , y en correspondencia de los Triglifos, se pone un Filete muy delgado , del qual están pendientes seis gotas redondas , que tienen 2. partes de altura , y algo mas de una parte de resalte d proyectu- ra , que es. la misma del filete. Entre los Triglifos se de- xan unos espacios quadrados , d casi quadrados , llamados me topas , en los quales se suelen esculpir algunos ornatos de medio o baxo relieve.
Estos ornatos casi siempre fueron significativos ; y así los antiguos esculpían unas veces diversas armas , como cotas militares , broqueles d escudos, espadas, aljavas con flechas y celadas d morriones , para significar los despojos de sus victorias ; otras veces cabezas descarnadas de toros, y platos , que significaban los sacrificios que en sus Tem- plos profanos ofrecían ; pero nosotros esculpimos en los metopas algunos ornatos que representan algunas virtu- des y prerogativas , o del Santo á quien se consagra el Templo , d del Príncipe á quien se dedica el Palacio.
La colocación de los Triglifos y metopas ha de ser tan
3$ Arquitectura Ovir.
ajustada, que siendo estos quadrados, d casi qtiadrados, y aquellos de un modulo, no ha de sobrar nada en el entre- colunio , y en medio de cada coluna ha de corresponder un Triglifo. Esta colocación tan ajustada como he dicho tiene alguna dificultad; pero no por eso se debe despreciar, porque los Triglifos y metopas son el distintivo del o'rden Dórico , y así se debe poner en su exacta distribución to- do el cuidado posible. Algunos Arquitectos dicen que esta colocación d distribución de Triglifos y metopas tan ajus- tada como se ha dicho , es un ornato que da mas enfado al Arquitecto , que deieyte á los ojos que miran la fábri- ca Dórica ; y añaden , que por esta razón los Arquitectos omiten comunmente esta colocación , como se vé en el Co- liseo de Roma , que no tiene ni Triglifos ni metopas , en el Palacio de laChancillería de Roma, que es obra de Bra- mante , en el Pórtico de la Plaza de la Iglesia de San Pe- dro del Vaticano , que es obra del Caballero Bernini , y en otros edificios muy suntuosos y magníficos.
De estos exemplares se valen los Modernos que no dis- tribuyen como se debe los Triglifos y metopas. Pero es- tos exemplares tienen muy poca autoridad ; porque el Coliseo d Anfiteatro de Vespasiano , no se debe citar co- mo un perfecto modelo de Arquitectura , sino como un so- lo coloso de manipostería. El Palacio de la Cnancillería le hizo Bramante, quando la Arquitectura no había llegado í tan levantado punto como ahora se halla ; y el no estar exactamente distribuidos los Triglifos y metopas del or- den Dórico , que está en el Pórtico de la Plaza mayor del Templo de San Pedro del Vaticano es , porque las colunas que están en la parte interior de este Pórtico compuesto de dos porciones circulares , están menos distantes que las que están en la parte exterior : y así no se pudo hacer tan ajustada como se debía la distribución en el Friso. Y quan- do no fuera por estas razones, debíamos atenernos masa lo que nos enseñan los ordenes Dóricos del Teatro de Mar- celo, del Patio del Palacio Farnesio de Roma , que es obra de Miguel Ángel, de la Procura nueva de San Marcos de Venecia, que es obra de Scamozi , y de la Basílica de Vi-
Libro Primero. 39
cencía , que es obra de Pal adió , en todos los quales están los Triglifos y metopas distribuidos con toda exactitud. Quantos hayan de ser los Triglifos y metopas , se verá ha- blando de los entrecolunios.
La Figura 1. de la Estampa 10. es el plano orizontal o paflón de la cornija , con los labores y gotas que la her- mosean ordinariamente. En el plano de la corona se cava una canal como E, y se hace una mocheta pendiente como F, quando este orden se fabrica expuesto á las lluvias, para que la agua no pase de la corona al Friso ni Arquitrabe, y se conserve la fábrica con grande integridad y limpieza. La Fig. 2. es el paflón de otra cornija Dórica , que en lu- gar de los Dentellones tiene una faxa llana con sus mu tu- fos resaltados , en los quales están encapitelados los Tri- glifos , como se verá en la Estampa 12. La letra A deno- ta las gotas , la B la rosa , y la I el rayo con sus saetas.
PROP. XXXVI.
Explícase la disposición de los entrecolunios, , y la proporción
de los arcos en este orden Dórico.
Estampa 10.
,Q
uando el colunario no lleva arcos , como Fig. 3, se dará al entrecolunio 5. módulos y medio , y de este modo se podrán ajusfar en la parte del Friso corres- pondiente al entrecolunio 3. metopas de modulo y me- dio en quadro , y dos Triglifos de un modulo de an- cho , sin contar los otros 2. Triglifos , que caen en me- dio de las colunas ó pilastras. Si la fábrica fuere muy grande , para asegurar el Arquitrabe se hará menor el en- trecolunio , estrechándole 2. módulos y medio mas , de suerte que entre coluna y coluna solo haya de distancia 3. módulos, y de este modo queda en la parte del Friso cor- respondiente al entrecolunio espacio suficiente para colo- car en él 2. metopas de módulo y medio en quadro , y un Triglifo de un módulo de ancho, sin contar los dos que caen en medio de las colunas.
2 Quando el colunario consta de colunas y arcos , y
40 Arquitectura Civil.
mueven estos de las parástades , que están arrimadas á las colunas , si estas no llevan pedestal Estampa 1 1, se dispone de este modo el entrecolunio. Las parástades tendrán 3. módulos de anchura , y ocupando 2. la coluna , quedará para cada ala ó jamba medio modulo. Y porque en este caso el cornijón asienta inmediatamente sobre la coluna, quítense de la altura de esta con basa y chapitel 2. módu- los , y quedarán 14. módulos para la altura del arco , cuya mitad , que es 7. módulos, será la anchura del claro del ar- co ; y añadiendo el medio modulo de cada jamba á los 7. módulos dichos , tendrá de ancho el entrecolunio 8. mó- dulos : y con esto se podrán distribuir en el Friso 4. me- topas de módulo y medio en quadro, y 3. Triglifos de un módulo cada uno , sin hacer cuenta de los dos Triglifos cor- respondientes al medio de las colunas. La arquivuelta que guarnece el arco tiene medio módulo de altura. De esta hasta el Arquitrabe queda módulo y medio , lo que da lugar á que por toda la obra se pueda continuar un cordon- cillo con su File.te. En el ángulo que forma la vuelta del arco con la coluna se suelen poner unos tableros triangu- lares algo resaltados , que tienen esculpida en medio una rosa , como lo demuestra la Estampa.
3 Quando las colunas de este género de entrecolunios llevaren pedestales Estampa 12. se darán á las parástades 4. módulos , y ocupando 2. la coluna , quedará un módulo para cada ala ó jamba. La altura del pedestal y coluna es 21. módulos y un tercio ; quítese de esta altura un módu- lo y un tercio , y quedarán 20. módulos para la altura del claro del arco , cuya mitad , que es 10. módulos, es la an- chura del arco. Añádanse á estos 10. módulos los 1 . módu- los de las jambas, y la suma 12. módulos será el entrecolu- nio ; y con esto se colocarán en el Friso 6. metopas de mó- dulo y medio de altura , y 16. partes de anchura , y 5. Triglifos de un módulo de anchura sin cortar los 2. que corresponden ai medio de las colunas. Aunque de este mo- do los metopas no sean en sí quadrados , lo parecen mirados de abaxo; porque la vista siempre disminuye algo la altura. Viñola para hacer los metopas perfectamente quadrados,
Libro Primero. 41
da á las parástades 5. módulos de anchura , lo que no debe imitarse ; porque de este modo parecería la obra Dórica mas rústica que la Toscana , á cuyas parástades da este mismo Arquitecto solos 4. módulos , y también poique el quinto módulo no es necesario , ni para la distribución de los Triglifos , ni para la fortaleza de la obra.
Algunas veces «¡obre un mismo pedestal se ponen dos colunas con sus basas separadas, como se vé en la una par- te del entrecolunio Estampa 12. ; y en este caso se debe ob- servar , que las dos colunas emparejadas disten entre sí 2. módulos y dos tercios , para poder acomodar en el Friso 2. métopas y un Triglifo. Esto se entiende en este orden Dórico , porque en los demás no es menester que estén tan distantes. La imposta tiene de altura un módulo; la misma tiene la arquivueita ; los cortes de entrambas se vén en la Fig.2. Ai pie de las parástades se suele poner un socolo con un cordoncillo y filete encima que las circuye. Adviér- tase aquí , que la anchura de los postes ó lados de las parás- tades ha de ser lo que menos 2. módulos, así en este orden como en los demás. Alguna vez se les dará mas de 2. mó- dulos de anchura, según el peso que ha de sustentar el arco.
Quando el colunario consta de colunas y arcos sin pa- rástades ni pedestales , tendrá de altura el claro del arco 21. módulos y un tercio , y de anchura 10. módulos y 8. partes, que es la mitad de la altura sobredicha. En este ca- so los pies de los arcos cargan sobre los chapiteles de las colunas , y el cornijón corre orizontalmente sobre la ar- quivueita de los arcos , que es de un modulo. En el espa- cio de este entrecolunio se colocan 6. Triglifos de un mó- dulo justo cada uno , incluyendo los correspondientes al medio de las colunas, y 5. métopas que tienen de anchu- ra cada uno un módulo , ó. partes y 2. quintos. La altura de toda la obra es en este caso 26 módulos y 4. partes. Por este número se puede partir la altura de la obra, y eí quo- ciente será la magnitud del módulo.
Quando las colunas de estos entrecolunios llevaren pe- destales, se dará de altura al claro del arco 29. módulos,}'' de anchura 14. módulos y medio , y de esle modo se pon-
F
4*1 Arquitectura Civil.
drán en el Friso 7. Triglifos de un módulo de anchura , y 6. mérropas que tendrán 1. modulo y 9. partes de anchura cada uno. En los 7. Triglifos se incluyen los dos que caen al medio de las colunas, como en el caso precedente se di- xo. La altura de toda la obra es en este caso 34. módulos, por cuyo número se parten los pies ó palmos que sube la obra , y el quociente es la cantidad del modulo.
L
CAPITULO V. DEL ORDEN JÓNICO.
ía idea de este orden es la de una gallarda y bien dis- puesta Matrona : por esta causa la colima Jónica que la re- presenta , ni tiene tanta groseza respecto de su altura, co- mo la coluna Dórica , que representa á un Soldado ; ni tanta delgadez como la Corintia , que representa á una de- licada Doncella ; y así siendo la altura de la coluna Dóri- ca con basa y chapitel 16. módulos , y la de la Corintia 20., será la altura de la coluna Jónica 18. módulos. Las pri- meras fábricas de este orden fueron los Templos de Dia- na, de Apolo y de Baco en Efeso, que tan celebrados fue- ron de los antiguos. Los edificios Jónicos que al presente nos quedan de mas autoridad , son el Teatro de Marcelo, y el Templo de la Concordia. De estas fábricas antiguas han sacado los Arquitectos modernos la simetría de las partes de este orden, como se verá en las proposiciones siguientes.
PROP. XXXVII.
Explícase la proporción y simetría del orden Jónico. Estampa 13.
JlJ e dicho, que la coluna Jónica con basa y chapitel tiene 18. módulos de altura , y así el pedestal , que es el tercio , tendrá 6. módulos , y el cornijón, que es el quar- to , 4. módulos y medio. En este orden Jó'iico , y en los dos siguientes Corintio y Compuesto, el modulo se divi-
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Libro Primero. 43
de en 18. partes iguales , que se reparten de este modo.
Basa del pedestal medio modulo.
Cornija del pedestal medio modulo.
Neto ó Stilobata 5. módulos.
Basa de la coluna un modulo.
Caña ó cuerpo de la coluna 16. módulos y un tercio.
Chapitel 12. partes , o dos tercios.
Arquitrabe un modulo y un quarto.
Friso un modulo y medio.
Cornija un módulo y tres quartos.
Con que la altura de un cuerpo de Arquitectura de orden Jónico , no teniendo pedestales será 22. módulos y medio , y teniendo pedestales 28. módulos y medio.
PROP. XXXVIII.
Hallar la cantidad del móaulo de este orden Jónico,
j^i llevare pedestales el cuerpo de Arquitectura , pártase la altura de la obra por 28. partes y media , y lo que sa- liere en el quociente será la magnitud del modulo. Exem- pío. Un cuerpo de Arquitectura Jónica con pedestales ha de ocupar la altura de 57. palmos, y se pide quántos pal- mos ha de tener el modulo. Operación. Pártanse los 57. palmos por 28. y medio , y el quociente dos palmos , se- rá la cantidad del modulo.
Si la obra no llevare pedestales , pártanse los palmos que tiene de alto la obra por 22. y medio , y lo que saliere por quociente será el módulo. Exemplo. La al- tura de la obra es 90. palmos , pártanse pues 90. por 22. y medio , y el quociente 4. palmos , será la canti- dad del módulo.
F2
44 Arquitectura Civil.
PROP. XXXIX.
Decláranse las alturas y voladas 6 proyecturas de las mol- duras que adornan este orden Jónico. Estampa 13.
r> Pedestal. Fig. 1.
i3ofo/o : altura 4. partes : proyectura 33. partes.
Lístelo : altura media parte : proyectura 32. partes.
Cola reversa : altura 3. partes : proyectura por la parte de abaxo 31. y por la de arriba 28. partes.
Junquillo : altura una parte : proyectura 28. partes.
Filete -.altura media parte : proyectura 26. partes.
Neto: o Stilobata : altura 5. módulos incluyendo el Filete inferior y superior : proyectura 25. partes.
Filete : altura media parte : proyectura 26. partes.
Cordoncillo : altura una parte : proyectura 2j. partes.
Quarto-Bocel : altura 3. partes : proyectura 29. partes*
Corona : altura 3. partes : proyectura 33. partes.
Talón recto : altura una parte y media : proyectura ^ partes y media.
Filete : altura medía parte : proyectura 35. partes.
La basa propia de este orden no es la basa aticurga,que
por su hermosura es común á todas las colunasGric gas, si- no la que consta de cordón sobre Astrágalo , cuyos cortes
son los siguientes.
Basa de la Coluna. Fig. 1.
Plinto : altura 6. partes : proyectura 25. partes.
Paladio hace el plinto del modo que muestra la línea
punteada de la figura ; mas no conviene imitarle.
Escocia incluyendo el Filete inferior y superior : altura 3. partes : proyectura en el filete de abaxo 24. partes y media , y en el de arriba 22. partes.
Astrágalo compuesto de dos junquillos iguales : su altura una parte y media : proyectura 22. partes y media.
Escocia: altura 2. partes y media incluyendo los filetes in- ferior y superior : proyectura en el lístelo o filete infe- rior 22. partes : en el superior 20. partes y me Jia.
Toro ó Cordón ; altura 5. partes : proyectura en medio
Libro Primero. **
22. partes y media , como los junquillos del Astrágalo. Lístelo : altura una parte y media : proyectura 20. partes. Este lístelo , ni en este orden ni en los dos siguientes se incluye en el modulo de la basa , sino que pertenece á los módulos del scapo de la coluna. Coluna. Fig. 1. y 2. Scapo ó cuerpo de la coluna : altura 16. módulos y un tercio : proyectura en el imo-scapo un modulo, en el sumo-scapo 15. partes , o' 5. sextos. Colar ino : altura una parte : proyectura 16. partes. Tondino o Bocel: altura 2. partes : proyectura 18. partes. Estas dos molduras son también parte de la colima. Chapitel. Fig. 2. y 5. Quarto-Bocel : altura 5. partes : proyectura 22. partes. Friso ó Esgucio : altura 3. partes : proyectura en lo infe- rior es la misma que la del sumo-scapo de la coluna : en lo superior 17. partes. Lístelo : altura una parte : proyectura 17. partes. Talón directoialtura 2.partes:proyectura 19. partesy media. Filete : altura una parte : proyectura 20. partes.
Este chapitel Jónico se suele adornar con dos volutas, y dos bar alistes, como se vé en las Figuras 3. y 4. Estas vo- lutas ó espiras , como se vé en la Figura 2. y 5. fenecen en un pequeño círculo llamado ojo d rosa de la voluta. La altura perpendicular de la voluta es 16. partes: las 8. están sobre la rosa, que tiene 2. partes de diámetro, y las 6. res- tantes ocupan la parte de abaxo. La anchura de las volu- tas es 14. partes: las 7. á la parte de la rosa , que cae ha- cia fuera : las 2. son para la rosa , y las otras 5. que que- dan caen hacia el medio de la coluna.
La dificultad de este chapitel consiste tínicamente en la delincación de la voluta y colocación de la rosa , en lo qual hay variedad de dictámenes ; porque Daviler,Osio, Viñola y otros pretenden, que el centro de la rosa ha de estar en la misma línea en que remata el Tondino de la co- luna , para que así sea mas alto el chapitel. Monsieur Pe- raut , Comentador de Vitruvio, Serlio ,Caramuel y otros quieren , que el centro de la rosa sea el mismo que el del
46 Arquitectura Civil.
Tondir.o de la coluna ; y así hacen el chapitel una parte mas abaxo. Por esta causa los primeros lo disponen de este modo, Fig. 5. Dan á la mitad del Cimacio ó Abaco 20. partes, de estas quitan las dos OS, y del punto S tiran una perpendicular hacia baxo , que consta de 19. partes. Tres de estas son para el talón y lilete , o para todo el cima- cio -lesbio , siendo las restantes 16. para la altura de la voluta. En esta línea perpendicular , que se llama cate- to , se coloca el centro de la rosa.
De las 16. partes que tiene de alto la voluta hay 8. encima de la rosa , que sumadas con las 3. del ci- macio-lesbio hacen ir. , dos que ocupa la rosa , y las 6. que restan caen debaxodelarosa ; y teniendo 12. partes de a tura el chapitel , estará necesariamente según esta disposición el centro de la rosa en la misma línea en que se termina ó remata el Tondino de la coluna.
Los Autores de la otra sentencia disponen de este otro modo la voluta. Hacen el cimacio-lesbio quadrado de 38. partes, y por consiguiente su mitad de 19. partes: toman 2. partes de O hasta S, Fig. 5., y del punto S tiran el cateto S de 19. partes,como ántes:de estas 3. son para el cimacio- lesbio; esto es, dos para el Talón, y una para el listelo su- perior, y las 16. que restan son para la altura de la voluta. De estas 16. partes 8. hay encima de la rosa, que sumadas con las 3. del cimacio-lesbio hacen 11. , y esta es la altura del chapitel , que no incluye al Tondino por ser este par- te del scapo de la coluna. Determinada así la altura del chapitel, descríbase del mismo centro del Tondino con el intervalo de una parte la rosa, cuyo diámetro será dos par» tes , y lo que queda de la perpendicular d cateto será 6. partes ; y con esto se tendrá todo lo necesario para delinear la voluta , por qualquiera de los dos modos siguientes. Voluta 1. Fig. 5.
Muchos Arquitectos se han fatigado en la recta delinea* cion de las volutas; pero han sido pocos los que con acier- to y claridad las han descrito. Por esta causa algunos mo- dernos se fatigan aun en quitar todas aquellas imperfeccio- nes,que en las volutas hasta ahora halladas concibe su buen
Libro Primero. 47
usto y prudente discernimiento. Yo sin detenerme en esto, ? explicaré dos géneros de volutas , que siendo fáciles en u descripción, deleyten los ojos del que las mira. Mas antes e ha de advertir,que la voluta tendrá mas gala, y será mas lermosa si sus vueltas fueren resaliendo , de suerte que la egunda vuelta salga masque la primera, la tercera mas que a segunda, y la rosa mas que todas. Esto supuesto la pa- nera voluta que es de Viñola , se describe así : Píntese parte el ojo de la voluta en mayor círculo, para que en su liámetro se puedan notar los puntos necesarios , Fig. e. Estampa 13.Tirensedentro.de la rosa quatro líneas por las ¡xtremidades de los diámetros, y quedará descrito el qua- lradoADGQ,á cuyos lados se tirarán 4. perpendiculares iesde el centro. Estas perpendiculares se dividen en tres par- es iguales , señalando los puntos de la división con las le- ras D, E, F,G, &c. Cada parte de estas, que está entre dos etras, se divide en quatro partes iguales; y en la primera, ]ue es la que mas dista del centro , se pone un punto, que iirve para delinear la voluta interior. Hecho esto, del centro \ delinéese el primer quadrante, del centro D el segundo, leí centro G el tercero, del centro Q el quarto, del centro B el quinto , y así se proseguirá hasta el fin de la vuelta exterior. Para delinear la vuelta interior, se fixará la una punta del compás en el punto señalado entre A y B , y iesde este punto se hará el primer quadrante , del que *stá entre D y E se hará el segundo , del que está entre G y H el tercero , del que está entre Q y P el quarto , y así de los demás hasta el fin de la voluta.
Voluta 2. Fig. 1. Estampa 4. La descripción de esta voluta es de Nicolás Goldmano, gran Geómetra y arquitecto. Usan de ella freqiientemen- te los Arquitectos , porque es la mas hermosa de todas las que hasta ahora se han h. liado. Procede del modo siguiente. Sea el círculo AEBD la Rosa , delineada aparte en mayor círculo para mayor claridad : divídase el diámetro AB de la Rosa en quatro partes iguales en los puntos 1 , C, 4: so- bre la línea 1-4, hágase el quadro 1 2 7 4 , cuyos lados serán iguales al radio CA: del centro C tírense á los ángu-
48 Arquitectura Civil.
los 2, 7 las diagonales C-2, C-7: pártase el lado 1-4 en seis parres iguales en los puntos 3, 9, C, 12,8: por estos puntos tírense á las diagonales C-2 , C-7 las líneas 3-6,9 10, 12- 11, y 8-5 paralelas al diámetro DE, y las líneas 5-6, 10- 11 paralelas al diámetro AB , y los puntos 1, 2, 7, 4, 3, 6, 5, 8, 9, 10, 11, 12 serán los centros , de los quales se con- tornará la voluta de esta suerte : del punto 1 , como centro con el intervalo 1 F, descríbase el quadrante FG, que se ter- minará en la línea 1-2 prolongada; del punto 2, como cen- tro con el intervalo 2G, descríbase el quadrante GH,quc se terminará en la línea 2-7 prolongada, y continuando de este modo en los demás puntos , quedara descrita la vuel- ta exterior.
Los centros de la vuelta interior se hallarán de estemo- do: divídase la línea C-i en 8. partes : tómense 7. de estas partes, desde C hasta la línea punteada superior, y otras 7. hasta la línea punteada inferior ; esta distancia contenida entre estas dos líneas punteadas divídase en seis partes igua- les , y de cada punto de la división tírense paralelas pun- teadas al diámetro DE, hasta que encuentren con las diago- nales C-2, C-7. De Jos puntos en que estas líneas punteadas cortan á las diagonales C-2 , C-7, tírense líneas punteadas paralelas al diámetro AB ; y los centros de donde se ha de describir la espiral o vuelta interior serán los puntos in- termedios en que las líneas punteadas cortan á las otras. Todo se vé claramente en la Fig. 1.
Con dos de estas volutas explicadas se adorna la frente del chapitel Jónico : con otras dos el dorso, y con dos Ba- raustes, Fig. 3. / 4. de la Estampa 13. que pasan de las vo- lutas de delante alas de detras, se hermosea el chapitel. Este barauste se viste de hojas, para que parezca mas hermoso. Mas porque aun con estos ornatos no es este chapitel de los que tienen mas gala,Scamozi y muchos Arquitectos modernos han introducido la parte superior del chapitel Compuesto en vez del chapitel Jónico antiguo y de Viñola, imitando al chapitel Jónico del Templo de la Concordia, cuyas qua- tro frentes ó lados son semejantes , como en el chapitel Compuesto; y en este caso parecerá mas garbosa la voluta,
E-rtampaiS FoUo.^-{
Libro Primero. 40
si esta no se hace en el misino plano de la frente d del dor- so sino en la misma diagonal. También parecerá mas her- mosa esta voluta si se hiciese oval , y un poco pendiente, como lo hizo Miguel Ángel en los chapiteles Jónicos del Capitolio , á los quales dio un modulo y 12. partes de al- tura , para poder acomodar en ellos un colgante, cuyos ca- bos salen de las rosas de las volutas. Su figura se vé en la Estampa 15. en la qual la Figura C representa la frente del chapitel , y la Figura E su lado , que es desemejante á la frente, como en el chapitel Jónico de Viñola. Si el lado E de este chapitel de Miguel Ángel fuese semejante á su fren- te , hermoseada con las canales y colgante , que se vén en la Figura C , seria este chapitel Jónico el mas hermoso de todos los que hasta ahora se han executado. Cornijón. Estampa 13. Fig. 2. El Arquitrabe tiene un modulo y un quarto en las mol-
. duras que se siguen. Ví"üo del Arquitrabe : altura 4. partes y media. Faxa : altura 6. partes : volada una parte. Otra Faxa : altura 7. partes y media : volada 2. partes. Talón recto : altura 3. partes : volada 4. partes. Lístelo : altura una parte y media: volada 5. partes. Frisé : altura modulo y medio.
El Friso no sale mas afuera que el vivo del Arquitrabe. La Cornija tiene un modulo y 3. quartos de altura en los
cortes siguientes. Talón recto : altura 4. partes : volada j. partes. Filete : altura una parte : volada 5. partes y media. Dentículo : altura 6. partes : volada 8. partes y media : ca- da dentellón tiene 4. parres de latitud , y entre uno y otro se dexa un vacío ó entre dentellón de 2. partes. Filete : altura media parte : volada 9. partes. Contarlo : altura 1. parte : volada 9. partes y media. Quarto- Bocel : altura 4. partes : volada 13. partes.
Suélese adornar esta moldura con óvalos y agallones. Corona : altura 6. partes : volada 23. partes. Talón directo : altura 2. partes: volada 24. partes y media. Filete : altura media parte : volada 25. partes.
5 o Arquitectura Civil.
Gola directa d Esguci o : altura 5. partes : volada 30. partes. Lístelo : altura una parte y media : volada 31. partes, y esta es la salida o vuelo de la cornija. Andrés Paladio , Viola , Scamozi y otros Arquitectos, Imitando el orden Jónico del Templo de la Concordia, po- nen modillones 6 canes en la cornija en lugsr de los dente- llones ; hacen el Friso protuberante, ó retumbeado, como lo demuestra la línea punteada : hacen también los lados del abaco cóncavos, y en lugar de la basa de la coluna arriba ex- plicada , ponen la aticurga , y con la variación de todos es- tos ornatos, hacen un orden Jónico muy diferente del pasa- do , que si se executa co n acicr.ro , parecerá muy garboso, y conforme ala buena Arquitectura. La foiniscion de los canes o modillones, y del abaco concavo, cuyos lados son porciones de círculo, se explicará mas adelante.
PROP. XL.
Explícase la disposición de los entrecolunios , y la proporción,
de los arcos en este orden Jónico.
Estampa 14.
,0,
uando el colunario carece de arcos comoi7/^. 2, se darán al entrecolunio 4. módulos y medio : y si el mo- dulo fuere muy grande , será preciso poner menos distantes las colunas , como quiere Vitruvio , d ase- gurar con varas de hierro d de otro qualquier modo el Arquitrabe.
2 Quando el colunario Estampa 16. lleva también pa- rástades , en cuyo macizo están entregadas las colunas sin pedestales , será la anchura de la parástade 3. módulos, y ocupando dos la coluna, queda una y otra parte de elia medio modulo para la jamba. Teniendo 18. módulos la coluna, si de estos se quita un modulo, quedarán 17. pura la altura del claro d luz del arco , cuya mitad 8. módulos y medio será la anchura del arco.
3 Si las colunas llevaren pedestales , tendrán de frente lasparástades Estampa 17. 4. módulos , y ocupando dos la coluna , queda un modulo á cada parte para la ala d
i] . H /
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Libro Primero. ^
jamba. La imposta y arquivuelta tienen cada una un mo- dulo de altura en los cortes que se vén en la Figura de aba* xo. La altura del claro del arco es 22. módulos , cuya mi- tad, que es 1 1. módulos, será la anchura del dicho claro. A los 22. módulos del claro añádase un módulo de la arqui- vuelta , y serán 23 ; y siendo la altura del pedestal y co- luna con basa y chapitel 24. módulos, quedará un módu- lo entre la arquivuelta y cornijón. En medio del arco se suele poner una ménsula , como se vé en la Figura.
4 Quando el colunario consta de colunas y arcos sin pa- rástades ni pedestales , tendrá de alto el claro del arco 24. módulos , y de ancho 12. módulos. En este caso el cor- nijón descansa sobre la arquivuelta del arco , y esta tiene un módulo de altura , y 6. partes de proyectura; con que si á los 24. módulos del claro del arco se añaden uno de la arquivuelta , y 4. y medio dei. cornijón , será la altura de toda la obra 29. módulos y medio ; por cuyo núme- ro se partirá la altura de la obra , si se quiere saber la cantidad del módulo.
5 Quando estas colunas isladas llevan pedestales , es la altura del arco 32. módulos , y la anchura del entreco- lunio 16. módulos. Si á los 32. módulos de la altura del arco se añaden un módulo de la arquivuelta , que guar- nece el arco , y los 4. módulos y medio del cornijón, será la altura de toda la obra en este caso 37. módulos y medio ; y por este número se partirá la altura de la obra , si se quiere hallar el módulo.
capitulo vi.
BEL ORDEN CORINTIO.
E
fl orden Corintio es , según el dictamen de todos los Arquitectos , el mas hermoso de todos los órde- nes de Arquitectura. Este orden es el que junta la ma- gestad del Dórico, con la gala y hermosura del Jónico; por esta causa le executan los Arquitectos , no solo en las
G2
c2 Arquitectura Civil.
mas primorosas fachadas , sino también en lo interior de Jos mayores Templos y Palacios , como se vé en el Pan- teón de Roma , llamado ahora el Templo de la Rotunda, y en el Templo de S. Pedro , en los quales está executado •con gran primor , así por la parte de adentro como por la de afuera. Infinitos Templos antiguos y modernos pudie- ra citar , en prueba de que la Arquitectura en ningún or- den ostenta mas su magestad y gala , que en el Corintio: por esta causa casi todos los Templos , que de nuevo se erigen , se hacen con los ornatos y medidas Corintias. Su "idea es la de una espigada Doncella , que ataviada con las galas honestas , y convenientes á su estado y se- xo , no tiene la menor sombra de descompostura ; así la colima Corintia , que la representa , se viste con nuevos adornos , y se levanta mas que las otras , pero sin nin- gún género de desproporción.
PROP. XLI.
Explicase la proporción y simetría del orden Corintio, Estampa 18.
Ti
iene la coluna con basa y chapitel 20. módulos , el cornijón 5. módulos , que es el quarto , y aunque el pe- destal , siguiendo la regla que hasta ahora hemos obser- vado , deba tener 6. módulos y 2. tercios , comunmente le dan los Arquitectos con Viñola 7. módulos justos , que se distribuyen de este modo.
Basa del pedestal 12. partes de las 18. en que se supo- ne dividido el modulo de este orden.
Neto ó Stilobata 5. módulos y 10. partes.
Cornija del pedestal con el Friserolo 14. partes.
Basa de la coluna un modulo , sin incluir la orla en que se termina el scapo de la coluna por la parte de abaxo.
Srapo ó Caña de la coluna 16. módulos y 2. tercios.
Chapitel 2. módulos y un tercio.
Arquitrabe módulo y medio.
Frise modulo y medio.
Cornija dos módulos.
Libro Piumfro. 53
De lo dicho consta , que un cuerpo de Arquitectura Corintia , quando lleva pedestales , tiene 32. módulos , y guando no les lleva 25. módulos.
o
PROP. XLII.
Hallar la magnitud del módulo en este orden Corintio.
uando la obra lleva pedestales , pártase su altitud por 32. partes , y quando no les lleva , pártase por 25. par- tes , y en los dos casos lo que saliere en ei quo- ciente será la magnitud del modulo. Exemplo. Un cuerpo de Arquitectura de orden Corintio con pedestales ha de subir 64. palmos , y se pide la cantidad del módulo. Ope- ración. Paríanse los 64. palmos por 32 , y el quociente 2. palmos justos será el modulo. Si esta misma obra no lle- vare pedestales, pártanse ios 64. palmos por 25 , y el quo- ciente dos palmos y algo mas de •medio , será ia cantidad del modulo que se busca.
PROP. XLIIT.
Decláranse las alturas y voladas 6 proyectura de las moldu-* ras de este orden Corintio. Estampa 18.
r> Pedestal. Fig. 1.
Kjvcolo : altura 4. partes : proyectura , contada desde el
mclio del peJestai , un modulo y 5. partes.
Toro : altura 3. partes : proyectura en ci medio un modu- lo y 15. partes.
Filete : altura 1 . parte : proyectura un modulo y 13. partes.
Gola reversa : altura 3. partes : proyectura un módulo y 10. partes en la parte superior , y un módulo y 12. par- tes en la parte inferior.
Junquillo : altura una parte : proyectura un módulo y 9. partes.
Listoncillo : altura 1. parte: proyectura un módulo y 8. partes-.
Neto : altura 5. módulos y 10. partes : proyectura un mó-' dulo y 7. partes. A los 5. módulos y 3. partes de alti-
54 Arquitectura Civil.
tud del Neto se hacen un filete y un cordoncillo , que tienen cada uno una parte de altura , siendo la proyec- tura del cordoncillo un modulo y 9. partes. Sigúese un Friserolo , cuya altura es 5. partes : su proyec- tura la misma que la del Neto. JListoncillo : altura 1. parte: proyectura 1. modulo y 8.
partes. Junquillo : altura 1. parte : proyectura un modulo y 9.
partes. Gola directa : altura sin lo que entra en la cavadura de la
corona 1. parte. Corona : altura 3. partes : proyectura un modulo y 13.
partes. Talón recto : altura 1. parte y media: proyectura un mo- dulo y 14. partes y media. Filete : altura media parte : proyectura un modulo y 15. partes , que es toda la, proyectura de la cornija.
Basa de la Colima. Fig. 1. >
Participa esta basa de los ornatos de las basas Jónica y Ática d Aticurga, porque de esta toma los dos cordones d Toros , y de aquella las dos escocias con el Astrágalo en-, tremedio. Sus medidas son las que se siguen. Plinto : altura 6. partes: proyectura 1. modulo y 7. partes. Toro ó Cordón : altura 4. partes : proyectura en medio la
misma que el Plinto. Filete : altura media parte : proyectura un modulo y 5.
partes y media. Escocia : altura 1. parte : proyectura por la parte de aba-
xo un modulo y 3. partes y media. Filete : altura media parte : proyectura 1. modulo y 4.
partes. Astrágalo , incluyendo los dos Junquillos y el Filete su- perior , altura 2. partes: proyectura 1. modulo y 5. partes. La otra Escocia con el Filete superior: altura una parte y
medía : proyectura 1. modulo y 2. partes y media. Bocel : altura 2. partes y media : proyectura un modulo y 4. partes.
LrBRo Primero. 5?
Scapo de la colima. Fig. 1. y 2. El cuerpo de la' colima consta de 16. módulos y 2. ter- cios , incluyendo el Listelo de una parte y media de altura, en que se termina el Imo-scapo , y el Colarino y Tomiino en que remata el Sumo- scapo. La altura delCoIarino es una parte : su proyectura 16. partes y media. El Tondino tiene 2. partes de altura, y 18. de proyectura. La proyectura del Sumo- scapo es 15. partes , como se ha notado en la Fig. 2. Chapitel. Fig. 1. de la Estampa 19. El Chapitel Corintio tiene 2. módulos y un tercio de altitud. Adornase con tres o'rdenes de hojas , con flores y caulícolos, que se perciben mejor con la vista, que no con la explicación . Las medidas de estas hojas , y de las otras partes del chapitel son las que se siguen. El Abaco úena 6. partes de altura, y 2. módulos de proyec- tura por la diagonal , contados desde el exe de la coluna. Co'mponese este corte de un QuartoíBocel , que tiene 2. partes de altura , de un Filete de una parte de altura, y 34. partes de proyectura , y de un Antechino de 3. par- tes de altura , y de 32. y media de proyectura. H. Caulícolo : altura 8. partes. R. Hojas superiores , quatro partes. Estas hojas tocan los
caulícolos. F. Vuelta de las hojas de en medio : 3. partes de altura : dis- ta esta vuelta de las hojas de mas abaxo 9. partes. E. Hojas inferiores : su altura 9. partes. Vuelta de estas mismas hojas 3. partes.
Estas hojas con que suelen los Arquitectos vestir los Chapiteles Corintios son ordinariamente imaginarias, feas y ridiculas ; las que se hallan en los Chapiteles anti- guos son por lo ordinario de Acanto, que son las que quie- re Vitruvio que adornen este Chapitel , para que se tenga siempre presente su invención. Algunos Chapiteles anti- guos se hallan revestidos de ramos de olivo , y adornados con Caballos, Águilas, Peces, y Leones en lugar de los Caulícos. Ahora los modernos Arquitectos (dexando estos ornatos , que no son propios para nuestros Templos) her- mosean los Chapiteles Corintios con hojas y ramilletes
jó Arquitectura Civil.
de olivó , con hojas de palma , de laurel , de acanto, y
otras que deleytan honestamente la vista.
La proyectura de estas hojas y caulícolos no ha de ex- ceder á la línea , que se tira del Tondino á la esquina del Abaco , cuya formación es esta : Descríbase el quadrado OIIM , Fig.á. de la Estampa 19. , cuya diagonal Oí sea de 4. módulos , lo qual se hace describiendo el círculo IOMI con el intervalo de 2. módulos, é inscribiendo en él el qua- drado sobredicho, que será el del Abaco: tírense en los qua- tro extremos de las diagonales Oí , Mí , unas líneas de qua- tro partes perpendiculares á las quatro extremidades sobre- dichas , de suerte que queden en estos extremos divididas en dos partes iguales, y estas servirán para el corte del bor- de superior del Abaco en las esquinas : y este corte por lo inferior tendrá una sola parte, como se vé en la Fig.2. Dis- puesto esto así , para formar la concavidad del Abaco , se hace sobre cada lado un triángulo equilátero III : y ha- ciendo centro en el vértice I con la distancia II se descri- be la concavidad del Abaco ; y asimismo desde el mismo centrb I se extiende el compás á cada uno de los cortes del Abaco ; y quedan por todo él continuados los dichos cor- tes. Lo mismo se hará en los otros lados , y quedará for- mado el Abaco. Todo se vé en las Figuras 1. / 2. de la Es~ tampa 19, que en planta y perfil manifiestan las canalatu- ras, la proyectura de las hojas, y demás ornatos. Cornijón. Fig. 2. de la Estampa 18.
Sobre el Chapitel de la coluna descansa el Cornijón, de suerte que el vivo del Arquitrabe , del qual se cnenta la volada de las molduras , viene á estar en la línea recta sobre el vivo del sumo-scapo de la coluna , sin entrar mas adentro , ni volar mas afuera. Vivo del Arquitrabe : altura 5. partes. Cnent ezuefas : altura una parte : volada media parte. Faxa : altura 6. partes : proyectura media parte. Talón directo : altura 2. partes : volada 2. partes. Otra Faxa : altura 7. partes : volada 2. partes. J:i Kjiiiílo: altura 1. parte : volada 2. partes y media. Talón directo: altura 4. partes : volada 4. partes y media.
Libro Primero. ¿y
Lístelo : altura i. parre : volada 5. partes. Sumadas todas estas alturas , hacen un modulo y medio, que es la al- tura del Arquitrabe. El Friso tiene un modulo y medio de altura, y su pro- yectura es la misma que la del vivo del Arquitrabe. En la parte superior del Friso hay un Filete de me- dia parte , y un Junquillo de una parte , que se inclu- yen en el modulo y medio del Friso. Sigúese la Cornija , que tiene 2. módulos de altura en
las molduras que se siguen. Talón recto : altura 3. partes : volada 5. partes. Filete : altura media parte : volada 5. partes y media. Dentellones : altura 6. partes : volada 9. partes. Tiene de ancho cada dentellón 4. partes, y distan entre sí 2. partes. Lis tone i l lo : altura media parte. Junquillo : altura 1. parte : volada 9. partes y media. Quarto-Bocel , que parece muy bien adornado con óvalos
y agallones : altura 4. partes : volada 13. partes. Filete : altura media parte : volada 13. partes y media. Faxa llana para los canes o' modillones : altura 6. partes.
Excluyen Vitruvio y Serlio los modillones, diciendo que no pueden estar quando en la cornija hay dentellones; porque estos representan los cabos de la madera delgada y espesa con que se cubrían los techos : y los canes d modi- llones representan los cabos de los canterios, d de la ma- dera gruesa : y así como en un mismo techo no está la ma- dera gruesa sobre la mas delgada , así tampoco pueden en una misma cornija estar los dentellones y modillones, que representan aquellas maderas. Pero esta razón no conven- ce, porque dentellones y modillones parecen muy bien en la cornija Corintia: y en la Arquitectura , no tanto se bus- ca la representación de las partes de que se originaron las molduras, como la hermosura; y siendo mayor la hermo- sura de la cornija Corintia , quando lleva canes d modi- llones , que quando no les lleva , por esta causa los Ar- quitectos comunmente la adornan con ellos. Como y quántos hayan de ser los modillones , que se han de co- locar en la cornija , se dirá después.
H
5 8 Arquitectura Civil.
Corona : altura 6. partes y media : su plano vertical tiene
5. y las restantes r. y media son para el Talón recto, que
adorna el borde interior de la corona : su proyectura es
si. partes , hasta el plano vertical de la corona.
Talón recto : altura una parte y media, y un Filete encima
de media parte : su volada 33. partes. Gola directa : altura 5. partes : volada 38. partes. Listón : altura 1. parte : volada 38. partes.
Con que es toda la altura de la cornija 2. módulos, y su volada 2. módulos y 2. partes.
La Fig. 5. de la Estampa 20. expresa el plano inferior ó Paflón de la cornija, en el quaise vé el modo con que Vi- ñola distribuye los. canes y demás ornatos que enrique- cen las molduras. Los canes ó modillones suelen tener 8. partes de anchura , y proyectura ó volada tanta como la corona que sostienen; y siempre se han de distribuir de mo- do , que corresponda uno sobre el medio de cada coluna. Trázanse los canes de los dos modos que se vén en las Figuras 3.7 4. de los quales el de la Figura 3. es de Viñola, y el otro de Scamozi, reducido á las medidas de Viñola. En- tre can y can, aunque Viñola no lo observa, sedexa un es- pacio quadrado o' casi quadrado, en el qual se suele hacer una caxaquadrada,y en medio de ella se suele entallar una rosa algo desprendida de su plano, que siempre suele estar algo mas hondo , que la moldura que le sirve de borde. Vístense los canes de las mismas hojas que el chapitel.
PROP. XLIV.
Explicase la disposición de los entrecolunios , y la proporción
de los arcos en este orden Corintio.
Estampa 20.
Vg/uando el colunario se hace de colunas isladas sin ar- cos , como Fig. 8. será el entrecolunio de 4. módulos y 2. tercios , y de este modo se podrán distribuir en la cornija 4. modillones de 8. partes de anchura cada uno , sin incluir los dos que corresponden al medio de las colunas. Entre modillón y modillón se dexa en este caso
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E<st<xmpcL\p Fol. i^p
Libro Primero. 50
un espacio casi quadrado de 16. partes por un lado , y 17. y medio por el otro ; y en este espacio se hace la caxa , en cuyo medio se entalla la Rosa.
Quando el colunario, ademas de las colunas, lleva pa- rástades sin pedestales Estampa 21. , se dará á las parásta- des 3. módulos, 2. para la coluna, y medio para cada jam- ba. El claro del arco tendrá 18. módulos de altura , y 9. de anchura. La arquivuelta tendrá medio modulo, 'y que- dará modulo y medio hasta el cornijón. La imposta ten- drá también medio modulo , y se hará á altura de 13. módulos , hasta 13. y medio. Sobre esta imposta cargan los pies del arco , que tiene en medio una ménsula o car- tela , como se vé ert la Estampa. La volada d resalte de es- ta ménsula sobre el plano de la pared , ha de ser siempre menor que el de la coluna o' pilastra. En este caso se podrán repartir en la cornija correspondiente á este en- trecolunio 8. canes de 8. partes cada uno , sin incluir los dos que caen sobre el medio de las colunas. Entre estos canes se dexan 9. espacios casi quadrados de 16. par- tes por un lado , y 17. y media por el otro.
Quando el colunario lleva parástades y pedestales Estampa 22., se dará á las parástades 4. módulos , dos pa- ra la coluna , y uno para cada jamba de los lados de la co- luna. La altura del claro del arco será 25. módulos , y la anchura 12. módulos; y así tendrá este arco de altura mas que la dupla proporción , que parecerá muy bien en este orden , que es mas delicado que los demás. La imposta y arquivuelta que circuye el arco , tendrán un modulo de altura, y 6. partes de proyectura en los cortes que se vén en la Fig. 1. de la Estampa 20. , y teniendo la coluna y pe- destal 2y. módulos , quedará desde la arquivuelta hasta el Arquitrabe un módulo. En la cornija se reparten en este caso n. canes de 8. partes cada uno , sin incluir los dos que caen al medio de las colunas. Entre estos canes se dexan 12. espacios casi quadrados de 16. par- tes por un lado , y 17. y media por el otro.
Quando el colunario consta de colunas y arcos sin parástades ni pedestales, será la altura del claro del arco
H2
6o Arquitectura Civil.
20. módulos y 2. tercios , y su entrecolunio 13. módulos y un tercio. La a rq a i vuelca que guarnece el arco tendrá un modulo , y el cornijón 5. módulos, que sumados con los de la altura del arco y arquivuelta serán 32. módulos y 2 tercios ; por cuyo numero se ha de partir la altura de la obra, para saber la cantidad del módulo. En este caso se repartirán en la parte de la cornija correspondiente al en- trecolunio 11. canes de 8. partes de anchura, sin contar los dos que caen al medio de las colunas ; y entre estos canes quedarán 12. espacios casi quadrados de 15. partes por un lado , y 17. y media por otro.
Quando las colunas isiadas llevan pedestales, tendrá de altura el claro del arco 36. módulos, y el entrecolunio 18. módulos. La imposta tiene un módulo , y el cornijón 5. que sumados con los 36. módulos de la altura del arco, ha- cen 42. módulos , que es toda la altura de la obra ; y por este numero se han de partir los pies ó palmos de la altura de la obra para saber la magnitud del módulo. En este caso se distribuirán en la cornija correspondiente al entrecolunio 12. canes de 8. partes cada uno , sin contar los de las dos colunas,yse dexarán ^.espacios quadrados para las Rosas»
CAPITULO VIL DEL ORDEN COMPUESTO.
L
(os antiguos Arquitectos Romanos , queriendo ade- lantar y perficionar la Arquitectura , mudaron , mez- claron y variaron los ornatos de los órdenes Jónico y Corintio , y de esta mezcla y variación resultó el orden Compuesto , llamado así ; porque no es otra cosa este orden , sino una composición de los órdenes Griegos, Jónico y Corintio. Los mas bellos modelos antiguos que nos quedan de este orden , son los arcos de Tito y Vespasiano y de Septimio Severo , con los quales no son comparables ni el del Templo de Baco , ni el del ar- co de los Plateros. En el Templo de ia Casa Profesa de
Libro Primero. 6 i
la Compañía de Jesús de Roma , executd Vi ñola este . orden, en el qual se vé el buen gusto de sus perfiles y pro- porciones , que casi no se distinguen de las Corintias, co- mo se verá en las proposiciones siguientes.
PROP. XLV.
Explícase la proposición y simetría del orden Compuesto,
Estampa 23.
_L articipa el orden Compuesto del Jónico y del Corin- tio ; pero mucho mas de este , que de aquel , porque del Jónico solo tiene las volutas y un Quarto-Bocel entallado de óvalos y agallones debaxo del Abaco ; y del Corin- tio toma las dimensiones de la coluna , basa , chapitel , pe- destal y cornijón ; y así , sin detenerme mucho en su ex- plicación, digo Fig. 1. y 2. , que la coluna con basa y cha- pitel consta de 20. módulos. De estos tiene 16. módulos y m^dio la caña ó cuerpo de la coluna , uno la basa , y dos y medio el chapitel. El pedestal tiene 7. módulos de altura, y 2. módulos y 14. partes de anchura. La basa del pedestal tiene 12. partes , 14. su cornija con el friserolo, y 5. módulos y 10. partes el Neto ; y todas estas alturas juntas hacen los 7. módulos del pedestal. El cornijón cons- ta de 5. módulos , de estos tiene uno y medio el arquitra- be , uno y medio el Friso , y 2. la cornija.
PROP. XLVI.
"Explícame las alturas y voladas ó proyecturas de los cortes que adornan este orden Compuesto. Estampa 2$.
r> Pedestal Fig. ti
kjócolo : altura 4. partes , y 1. módulo y 15. partes d$
proyectura , contada del medio del pedestal. Cordón : altura 3. partes : proyectura 1. módulo y 15 partes. Filete : altura una parte : proyectura 30. partes y media. Talón reverso : altura 3. partes : proyectura 30. partes. Junquillo : altura una parte : proyectura 27. partes. Filete : altura una parte : proyectura 26. partes.
6i Arquitectura Civil.
Neto : altura 5. módulos y 10. partes : proyectura 1. mo- dulo y 7. partes.
Coluna. Fig. 1. y 2.
La basa de esta coluna solo se distingue de la Corintia, en que la Corintia tiene dos junquillos , que forman el Astrágalo , que está entre las dos Escocias; y esta en lugar de los dos junquillos tiene uno solo con la altura de am- bos ; y de este modo se distinguen las basas de todos los or- denes , porque h-Toscana tiene un solo Toro o Cordón; la Dórica un junquillo sobre el Toro ó Cordón ; la Jónica un Astrágalo debaxo de un Cordón ; la Corintia tiene un Astrágalo o dos junquillos entre un Toro y un Bocel; la Compuesta tiene un solo junquillo entre un Toro y un Bocel. El cuerpo de esta coluna es como el de la coluna Corintia. El chapitel Fig. 2. es casi el único distintivo de estos dos ordenes ; porque este en lugar de los caulí- colos que tiene el Corintio , tiene volutas , que salen del Tímpano del chapitel, y cubren algunas partes del Abaco, debaxo del qual hay un Quarto-Bocel entallado de óva- los y agallones. Las medidas de las partes del chapitel , y formación del Abaco se vén claramente en las Figuras 1. y 2. de la Estampa , y consta de lo que diximos en la formación del Abaco Corintio.
Cornijón. Fig. 2. de la Estampa 23. Vivo del Arquitrabe : altura 8. partes : proyectura como
el sumoscapo de la coluna. Talón recto : altura 2. partes : volada 2. partes. Faxa : altura 2. partes : volada 2. partes y media. Contario : altura una parte : volada 3. partes. Quarto-Bocel , grabado con óvalos y agallones : altura
3. partes : volada 5. partes. Esgucio 1 altura 2. partes : volada 7. partes. Filete : altura 1. parte : volada 7. partes y media. Friso : un modulo y medio : proyectura , igual á la del
vivo del Arquitrabe. En esta altura del Friso , se incluye un listoncillo de media parte , y un contrario de una parte , que se hacen en la parte superior.
Estampa 22
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62 1]
Libro Primero. 63
Sígnese en la cornija un Qiiarto- Bocel , que se pue- de entallar con óvalos y agallones : su altura 5. partes: su proyectura 8. partes.
Filete : altura una parte : volada 8. partes y media. Dentellones : altura 8. partes : volada 14. partes
Cada dentellón tiene de anchura 6. partes , y los en- tredentellones o vacíos entremediados 3. partes. Talón recto : altura 4. partes: volada 18. partes.
Sigúese un Filete : altura 1. parte : volada 19. partes. Gola recta , que se acaba de formar en lo cavado , que hay*
debaxo de la corona : altura 1. parte y media. Corona : altura 5. partes : volada 28. partes. Contarlo : altura 1. parte : volada 28. partes y media. Talón recto : altura 2. partes : volada 30. partes. Filete : altura una parte : volada 31. partes. Gola recta : altura 5. partes : volada 2. módulos. Filete : altura 2. partes : volada 2. módulos.
Los ornatos que se graban en la cornija son arbitra- rios , y suelen ser como los que se vén en la Figura 6, de la Estampa 20. , que representa el paflón ó la parte inferior de esta cornija , con la volada de todas sus mol- duras. Los colunarios arcos y entrecolunios , se dispo- nen del mismo modo que los del orden Corintio. La Acquivuelta é imposta compuestas tienen en lugar del Quarto- Bocel de las Corintias una Gola directa, y en lugar del Talón recto , un Esgucio. La Fig. 2. de la Estampa 20. representa la imposta y Arquivuelta com- puestas , con todas sus voladas y alturas.
A
PROP. XLVII. Trazar la Basa Aticurga y Escocia. Estampa 20.
unque la Basa Aticurga no esté tan enriquecida de molduras como la Cornija , es mas hermosa , y por es- ta causa se halla muchas veces executada en lugar de la Corintia , como se vé en los Templos de Vesta , de la Paz, de Antonino , en el Frontispicio de Nerón , y en el Arco de Constantino. Suele colocarse con acierto debaxo de las co-
64 Arquitectura Civil.
lunas , no solo Corintias , sino también Dóricas , Jónicas y Compuestas; pero parece que es mas proporcionada esta basa para las colunas Compuestas que para las otras ; y por esta razón me ha parecido conveniente poner aquí su formación. Esta basa se llama Ática d Aticurga, por haber sido los Atenienses sus inventores. Consta de una Escocia entre dos cordones o' Toros. Su altura es un modulo re- partido en los cortes siguientes. Fig. 9. Plinto : altura 6. partes : proyectura igual al Neto del . pedestal. Toro 6 Cordón : altura 4. partes y media : proyectura
como el plinto. Filete : altura media parte : proyectura 1. modulo y 5.
partes. Escocia : altura 3. partes. Otro Filete : altura media parte : proyectura 1. modulo,
y 3. partes y media. Bocel ó Toro superior : altura 3. partes y media : pro- yectura 1. modulo , y quatro partes y media. Estas proyecturas se han contado de la línea que pa- sa por medio de la coluna , basa y pedestal.
La Escocia se traza de este modo Fig. 7. de- la Es- tampa 20. De la extremidad del Filete superior de la Escocia señalada en el punto I , tírese la perpendicular IR : tómese en esta línea la CI de una parte y media: con esta distancia CI , desde el punto C , descríbase un quadrante de círculo , que se terminará en la orizontal KC : tírese la línea oculta HO á la extremidad del Fi- lete inferior : divídase la HO por medio con la r erpen- dicular ZV , que cortará al radio CH prolongado en S : con la distancia HS descríbase el arco HRO , y quedará delineada la Escocia.
Libro Primero. 65
CAPITULO VIIL
DE ALGUNOS OTROS ORDENES
de Arquitectura , que se reducen á los sobredichos.
PROP. XLVIII.
Explícame los órdenes nuevos Francés y Español,
-L'os Arquitectos de la Real Academia de Arquitectura de París , para adelantar mas este Arte , y hacer mas glo- rioso el Reynado de Luis XIV. el Grande , quisieron in- ventar un nuevo o'rden de Arquitectura , distinto de los cinco explicados , que pudiese llamarse Francés. Entre mi- llares de diseños , que se presentaron á la Real Academia, el que agrado mas fué el de Sebastian Le-Clerc; sin em- bargo resolvió la Academia , que ni este ni otro alguno de los diseños que se le habían presentado merecía el glorio- so nombre de orden Francés. Mas porque Sebastian Le- Clerc le da este nombre , y muchos Arquitectos desearán ver su diseño , le pongo aquí , con la explicación del mis- mo Autor , que en Castellano es la siguiente , Estampa 26 y 25 , Fig. F. Doy (dice el Autor) á este orden tanta deli- cadez, , hermosura y riqueza como he podido , sin dar en el exceso. La coluna tiene 20. módulos y 3. partes de altura, el pedestal 6. módulos y 13. partes , el cornijón 4. módulos y medio , y todo el orden 31. módulo y 7. partes. Los ornatos del chapitel Estampa 26. son tres Jlores de Lirio á cada la- do , Palmas ,y el símbolo de Francia , que es un Gallo, y de- baxo de este Espadas y otras Armas. A la sombra de las Palmas , que forman los caulícolos una Lira. El Friso está hermoseado con coronas de Laurel , y en medio de ellas hay un Sol; todo lo qual manifiesta , que este orden está dedica- do á la gloria de nuestro invencible Monarca.
Sebastian Le-Oerc, no contento con la pretendida in- vención del orden Francés , nos da un diseño de otro o'r-
I
66 Arquitectura Civil.
den , que él llama Español. Su simetría y proporción es según explica el Autor la siguiente Estampa 27. y 25. Fig.E. Este orden (dice) es mas hermoso en su todo y en sus partes, que el Romano y Compuesto , y tiene no obstante un carácter de robustez, y grandeva , que le hace agradable. La altura de su colana es 19. módulos y 15. partes , la de su pedestal 6. módulos y 11. partes , la del cornijón 4. módulos y me- dio , y todo el orden 30. módulos y 17. partes. En este orden el Abaco esta sostenido de 4. caulícolos. En medio del Abaco hay una cabeza de León, en lugar de Flor , para que se sepay que este animales símbolo de España, que manifiesta lajuer- ía , gravedad y prudencia de esta Nación. En el Friso so- bre el chapitel, se pone un globo terrestre circuido de dos cor- nucopias , Palmas y Laureles. De este globo está pendiente el Toyson (como se vé en la Estampa 27.) En medio del colu- nario se podrán poner las coronas de dos en dos , para dar á entender el gran Dominio de esta Nación en las dos partes del Mundo. El chapitel está adornado con 1 6. granadas co- ronadas. Lo restante mas fácilmente se entiende con la Fi- gura que con la explicación. Ni este diseño ni el pasado se distinguen bastante del Corintio , para llamarles con Jos es- peciales nombres que quiere su Autor; pero es cierto, que los dos diseños son muy hermosos , y bien executados adornarán qualquiera primorosa fábrica»
PROP. XLIX.
Explícase el orden Corintio del Templo de Salomón.
T
J—'a Estampa 28. contiene un perfil Corintio , delineado según la idea que muchos Historiadores célebres dan de algunas partes del Templo de Salomón. Mal parecería que yo quisiese entraren la disertación crítica, sobre si era a<í el orden de este Templo o no ; por esta causa refe- riré solamente palabra por palabra lo que hablando de es- te diseño dice Rolando Frearr, Señor de Cambray , en su Paralelo de Arquitectura , dexando al Letor con Ja libertad de ástmtir á lo que le pareciere mas verosímil : Veis aquí (dice) un orden especial , mas de excelente composición : /
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Estampa ^_£).Fol 6 7
Libro Primero. 67
aunque no me atrevo á asegurar , que este perfil sea con toda exactitud el del Tt mplo de Salomón (que es el modelo que me he propuesto) , no obstante, en qtidítto podemos acercarnos á aquella divina idea , por la descripción que se vé en la Es- critura, y en algunos t ele b res Historiadores , que Villalp ando refiere en la descripi ion que hace ae este Templo , en la qual todos los ornatos ,y todas las proporciones principales de cada miembro están exactamente especificadas , creo que le es bas- tantemente conforme. La composición es toda Corintia , aun- que las hojas del chapitel y los caidlcohs sean de Palma , y el Friso del cornijón haya tomaao los ornatos del orden Dórico, que son los Triglifos y metopas , cuya solidez, no tiene con- formidad alguna con la delicadeza Corintia. Mas dése el nombre que se quiera á este orden , Josepho dice, que era Co- rintio. Ello es cierto que nunca ha habiuo orden mas perfecto; y aunque el orden Corintio sea un orden delicado y virginal, que no pide esta fortaleza y robustez Dórica , que nos es- tá simbolizada en los Triglifos, se poará alguna vez executar este diseño con mas acierto que qualquiera otro. Las medi- das son Corintias , y el módulo se supone dividido en 30. parres iguales. Si se quiere poner en execucion este oiden, se dará mas proyectura al Abaco del chapitel ; porque te- niendo mas vuelo los caulícolos, parecerá mas hermoso.
PROP. L.
Explícase el orden Salomónico ó Mosayco. Estampa 29.
'lámase este orden Salomónico ó Mosayco , porque así llamamos á las culunas que le componen. Estas colunas no se pueden poner ni en los corredores ni en otra parte donde hayan de sustentar mucho peso ; porque aun- que bien torneadas parecen bien á la vista , son de muy poca firmeza. Su delineacion se hará de qualquiera de los dos modos que se siguen.
Modo 1. Descrita una coluna ordinaria con puntos, co- mo laque se vé en la Fig. 1. tírese el exe HO prolongado á discreción del Artífice: tómese con el compás la sexta parte del diámetro del imo-scapo de la coluna punteada, y con
I2
68 Arquitectura Civil.
ese intervalo descríbase el semicírculo que se vé debaxo: divídase este semicírculo en 4. partes iguales: por estas di- visiones tírense 4. líneas paralelas al exe HO : este exe di- vídase en 48. partes iguales: por estas divisiones tírense las transversales punteadas paralelas al diámetro del imo-sca- po, y largas á discreción: tómense con el compás los semi- diámetros de la coluna punteada-, y vayanse transfiriendo con este orden : el primer semidiámetro, asentando la una punta del compás en la primera división de la línea 3 , que es el exe , póngase la otra á una y otra parte de Ja trans- versal ; el segundo , asentando la una punta del compás en la segunda división de la línea 4, póngase la otra á una y otra parte de la segunda transversal ; el tercero , asentan- do la una punta del compás en la tercera división de la lí- nea 5 , póngase la otra á una y otra parte de la tercera trans- versal , y continuando así , y guiando por los puntos ex- teriores señalados en las transversales una línea , quedará descrita la coluna Salomónica.
De esta descripción se colige , como advierte el Padre Doctor Thomás Vicente Tosca en el tratado XIV. de su Compendio Matemático , que la coluna Salomónica tie- ne en qualquiera parte sobresalientes sus vueltas , mas que la coluna llana de igual basa y altura , la sexta parte de su diámetro ; y así , para labrarla será preciso escoger una piedra ó viga , que tenga un sexto mas de diámetro que la cohina llana; y las espiras se han de cavar hasta dos quin- tas partes del semidiámetro aumentado , dándoles la figu- ra circular que requieren , y de este modo quedará bien torneada la coluna. Estas colunas se pueden acomodar en qualquiera orden , dándoles los ornatos y medidas pro- pias del orden. Pero para que parezcan bien , se ha de observar en su construcción lo siguiente. 1. La coluna ha de tener á lo menos seis vueltas. 2. Si se hiciere una coluna sola , las vueltas pueden ir hacia qualquiera parte. 3. Si las colunas son dos , han de tener las vueltas encon- tradas. 4. Si las colunas fueren quatro , dos á cada parte, las dos de un lado han de torcerse hacia una misma parte, y las otras dos á la contraria.
68 Arquitectura Civil.
ese intervalo descríbase el semicírculo que se vé debaxo: divídase este semicírculo en 4. partes iguales: por estas di- visiones tírense 4. líneas paralelas al exe HO : este exe di- vídase en 48. partes iguales: por estas divisiones tírense las transversales punteadas paralelas al diámetro del imo-sca- po, y largas á discreción: tómense con el compás los semi- diámetros de la coluna punteada, y vayanse transfiriendo con este orden : el primer semidiámetro, asentando la una punta del compás en la primera división de la línea 3 , que es el exe , póngase la otra á una y otra parte de la trans- versal ; el segundo , asentando la una punta del compás en la segunda división de la línea 4, póngase la otra á una y otra parte de la segunda transversal ; el tercero , asentan- do la una punta del compás en la tercera división de la lí- nea 5 , póngase la otra á una y otra parte de la tercera trans- versal , y continuando así , y guiando por los puntos ex- teriores señalados en las transversales una línea , quedará descrita la coluna Salomónica.
De esta descripción se colige , como advierte el Padre Doctor Thomás Vicente Tosca en el tratado XIV. de su Compendio Matemático , que la coluna Salomónica tie- ne en qualquiera parte sobresalientes sus vueltas , mas que la coluna llana de igual basa y altura , la sexta parte de su diámetro ; y así , para labrarla será preciso escoger una piedra ó viga , que tenga un sexto mas de diámetro que la cotuna llana; y las espiras se han de cavar hasta dos quin- tas partes del semidiámetro aumentado , dándoles la figu- ra circular que requieren , y de este modo quedará bien torneada la coluna. Estas colunas se pueden acomodar en qualquiera orden , dándoles los ornatos y medidas pro- pias del orden. Pero para que parezcan bien , se ha de observar en su construcción lo siguiente. 1. La coluna ha de tener á lo menos seis vueltas. 2. Si se hiciere una coluna sola , las vueltas pueden ir hacia qualquiera parte. 3. Si las colunas son dos , han de tener las vueltas encon- tradas. 4. Si las colunas fueren quatro , dos á cada parte, las dos de un lado han de torcerse hacia una misma parte, y las otras dos á la contraria.
Estcnnpai7M.(f)
Libro Primero. 69
Modo 2. Fig. 2. de la Estampa 29. Trácese una coluna llana con líneas punteadas : tírese la OC perpendicular al exe , é igual á la punteada OB; tírese la BC , y del punto C , como centro , con el intervalo CO descríbase el arco OH : este arco divídase en 12. partes iguales : por los pun- tos de la división se tirarán del punto C líneas rectas, alar- gadas hasta que corten la coluna llana punteada : por los puntos de estas intersecciones tírense 12. transversales pa- ralelas á la basa, y con las distancias de una paralela á otra se describirán triángulos equiláteros , de cuyos vértices, con la distancia de uno de sus lados , se formarán los ar- cos y espiras que se vén en la Fig. 2.
Para que se vea que estas colunas , bien executadas y adornadas con ornatos convenientes , son muy primorosas y agradables á la vista , me ha parecido conveniente poner las dos , que se vén en la Estampa 30 , con sus pedestales y cornijones. La primera , señalada en la letra O , está en Paris en el Templo de N. Sra. de Val-T>e-Grace. Está es- traida en su primer tercio , los otros dos están enriqueci- dos con hojas de Palma , de Laurel y de Granado. El Ar- quitrabe y chapitel son Compuestos ; y la cornija Co- rintia con modillones. La basa Ática , el pedestal Corin- tio , y tiene de altura casi la tercia parte de la coluna. Esta coluna es de mármol , y de mano de Miguel En- guieres , famoso Escultor Parisiense. La segunda , señala- da con la letra C , se halla en Roma en el Dosel del Al- tar del Templo de San Pedro. Esta coluna es de bronce, está acanalada en su primer tercio ; los dos tercios supe- riores están enriquecidos de pámpanos, de follages y otros relieves, que la hacen muy hermosa. El chapitel y el cor- nijón son Compuestos. El pedestal es de mármol , y tie- ne de altura casi la tercera parte de la coluna , cuyo diá- metro consta de 4. pies. El Arquitecto de este Altar fué el Caballero Bernini.
yo Arquitectura Civil.
E,
PROP. Ll.
Explicarse los órdenes Atlántico y Paranínjico. Estampa 31.
«n otro tiempo los Griegos , para conservar la memoria de sus victorias, daban á las colunas de sus edificios públi- cos la figura y semejanza de los enemigos vencidos y su- jetos á su obediencia. Las Mugeres de Caria rebeldes , y los Persas vencidos en la batalla de Platea , fueron los primeros objetos de estas colunas , que manifestaban á la posteridad la gloria de los vencedores , y el oprobio de los vencidos. De esto procede el llamarse las unas Cariátides, y las otras Pérsicas. Nosotros comunmente á las estatuas de mugeres que sirven de colunas llamamos Ninfas , y á las de hombres Telamones y Atlantes , y de aquí se siguió el llamar á estos ordenes Atlántico y Paranínjico.
Ya no se da á las Cariátides la Figura de esclavitud; y solo se hacen para simbolizar algunas virtudes , como la Sabiduría, Justicia, Templanza, &c. Quando las Cariátides d Ninfas están isladas , no deben sustentar mas que balco- nes , tribunas y cornijones muy ligeros , y en todos casos han de tener las piernas muy juntas , con los brazos juntos al cuerpo o' á la cabeza, para que ocupando el Jugar de las colunas, tengan su figura lomas que pudieren. Sobre la ca- beza de las Ninfas se suelen poner algunas cartelas , que sostienen el peso del cornijón. También se suele dar á las Cariátides la figura de Angeles , y se suelen colocar en los Tabernáculos y Retablos de los Altares con acierto ; y en estos casos se ha de procurar que el cornijón no cargue so- bre sus hombros , sino sobre sus manos.
Tampoco se hacen ya las colunas Pérsicas d Atlantes para representar la esclavitud, sino para simbolizar algunas virtudes, como al Gozo, al Valor, á la Fortaleza: hácen- se también para representar alguna Deidad fabulosa; y así se suele hacer un Hércules en símbolo de la robustez , un Marte en símbolo del valor, un Mercurio en símbolo de sus embaxadas , y los Faunos y Sátiros para diversión.
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Libro Primero.
CAPITULO IX.
71
DECLARANSE ALGUNAS COSAS
pertenecientes á todos los órdenes de Arquitectura.
PROPOSICIÓN LII.
Explícase el uso y aplicación de los cinco órdenes
Arquitectura.
de
D
eben ser los ordenes de Arquitectura proporcionados al edificio , de suerte que por su robustez d delicadez, y por sus ornatos se pueda conocer á quien esta dedicado el edificio. Por esta causa quieren algunos Arquitectos, que el orden Toscano se execute solamente en las Casas de campo, y en las Puertas de los Castillos , de las Ciudades y Villas. El orden Dórico en las fachadas de las Casas gran- des y Palacios , y en los Templos dedicados á los Santos Mártires ; porque estos edificios deben ser hermosos , y al mismo tiempo deben mostrar cierta robustez y fortaleza, que dé á conocer la de los Dueños del edificio , y la de los Santos á quien están dedicados los Templos. El orden Jó- nico en los Templos de los Santos Confesores y de las San- tas Mártires ; porque este orden tiene cierto carácter de hermosura y robustez, que indica' la que tuvieron las Santas Mártires, padeciendo por Jesu Christotan crueles tormen- tos. El orden Corintio en los Templos de Nuestra Señora y de las Santas Vírgenes ; porque este orden es mas deli- cado que los demás , y simboliza mejor que los otros la de- licadez de las Vírgenes. El orden Compuesto en los mis- mos edificios que el Corintio. Estos dos ordenes se exe- cutan también en casi todos los Retablos de los Altares^ aunque estos también se pueden hermosear alguna vez con los ordenes Dórico y Jónico , mas nunca con el Toscano.
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Libro Primero. yx
CAPITULO IX.
DECLARANSE ALGUNAS COSAS
pertenecientes á todos los órdenes de Arquitectura.
PROPOSICIÓN" LII.
Explícase el uso y aplicación de los cinco órdenes de
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eben ser los ordenes de Arquitectura proporcionados al edificio , de suerte que por su robustez o delicadez, y por sus ornatos se pueda conocer á quien esta dedicado el edificio. Por esta causa quieren algunos Arquitectos, que el orden Toscano se execute solamente en las Casas de campo, y en las Puertas de los Castillos , de las Ciudades y Villas. El orden Dórico en las fachadas de las Casas gran- des y Palacios , y en los Templos dedicados á los Santos Mártires ; porque estos edificios deben ser hermosos , y al mismo tiempo deben mostrar cierta robustez y fortaleza, que dé á conocer la de los Dueños del edificio , y la de los Santos á quien están dedicados los Templos. El orden Jó- nico en los Templos de los Santos Confesores y de las San- tas Mártires ; porque este orden tiene cierto carácter de hermosura y robustez, que indica' la que tuvieron las Santas Mártires, padeciendo por Jesu Christotan crueles fermen- tos. El orden Corintio en los Templos de Nuestra Señora y de las Santas Vírgenes ; porque este orden es mas deli- cado que los demás , y simboliza mejor que los otros la de- licadez de las Vírgenes. El orden Compuesto en los mis- mos edificios que el Corintio. Estos dos ordenes se exe- cutan también en casi todos los Retablos de los Altares^ aunque estos también se pueden hermosear alguna vez con los ordenes Dórico y Jónico, mas nunca con el Toscano.
72 Arquitectura Civil.
C
PROP. Lili.
Explícase la diminución de las colimas. Estampa 29.
/onsta de lo que he dicho , hablando de las proyectu- ras de las colunas , que estas son menores o mas delgadas en el sumoscapo que en su pie ; de modo que quanto mas sube la coluna , tanto mas se va estrechando , hasta llegar al sumo-scapo en donde remata su diminución. En esto todos convienen s mas en el modo y en la cantidad de la diminución , casi todos son de diferente sentir; porque unos disminuyen la coluna en su pie y en los dos tercios superiores , y en su primer tercio la dexan mas gruesa, ha- ciendo allí un entase d vientre, y la coluna así disminuida, es semejante al cuerpo humano , que es mas grueso en su medio que en sus extremos. Otros disminuyen la coluna solamente en sus dos tercios superiores ; y la coluna así disminuida es semejante al tronco del árbol , que quanto mas sube , tanto mas se va adelgazando. En la cantidad de la diminución son también varias las sentencias; pero ten- go por mejores las de Baroccio , que disminuye la coluna una sexta parte de su diámetro inferior d del imo-scapo; y la de Caramuel , que la^disminuye una quinta parta de su diámetro inferior.
Qualquiera de estas dos sentencias puede seguir con seguridad el Arquitecto. Yo siguiendo la de Viñola , que permite la diminución en el primer tercio en las colunas Jónicas , Corintias y Compuestas , y en las colunas Tos- canas y Dóricas , solamente en los dos tercios superiores, explicaré tres modos de disminuir las colunas.
Modo 1. Tírese el exe d cateto BO Fig.%. de la Estam- pa 29. prolongado hasta la basa ; divídase este exe en tres partes iguales en el punto O , y en el de la letra H , que está en medio de las otras: en todo el primer tercio póngase to- do el grueso del imo-scapo , que es 2. módulos ; y así , dan- do á la línea CO, que es el semidiámetro, un modulo, y lo mismo al semidiámetro de la otra parte , tírense desde la ba- sa dos líneas hasta los extremos de la línea del primer tercio;
Libro Primero. 73
y quedará trazado el primer tercio, que por ahora no se dis- minuye. Pasemos á los otros dos tercios superiores. Pón- gase en la línea I del sumo-scapo toda la diminución de la coluna , y será en los ordenes Jónico , Corintio y Com- puesto de 30. partes; en el Toscano de 19. , y en el Dórico de 20. partes : luego en aquellos el semidiámetro del sumo- scapo será de 1 5. partes , en el Dórico de 1 o. , y en ei Tosca- no de 9. partes y media. Esto supuesto , alargúese la CO hacia E á discreción : tómese con el compás la distancia de un módulo , y asentando la una p^nta en I, córtese con la otra el exe BO en el punto B: por los puntos IB tírese una línea larga hasta que corre la CO prolongada en E : desde este punto E por las divisiones H , H , (que serán tantas como quisiere ei Artífice, y quantas mas mejor) tírense rectas ocultas , y córtense las líneas H, H de un módulo justo ; por los puntos extremos exteriores de las líneas H , H vayase guiando la línea curva IC , y quedará dis- minuida la coluna en sus dos tercios superiores , haciendo esta misma operación en la otra parte.
Si se quiere que la coluna esté aumentada en su primer; tercio, se tomará la CO de suerte, que sea un módulo, una parte y un tercio , como se vé notado en la Figura : esta distancia CO se pasará de la I á B; y lirando la IB prolon- gada , se tendrá el punto F , y obrando como antes quedará . disminuida la coluna en sus dos tercios superiores. Hágase lo mismo en el primer tercio, y se tendrá lo que se pide.
Modo 2. que es deJacoboBaroccioy Sebastiano Serlio, que obran en la forma siguiente:tirada la línea ó exe BB Fig. 4. de la Estampa 29. divídanse en 6. partes iguales los dos tercios superiores,ó en mas si se quisiere: por estas divisio- nes tírense las transversales OF paralelas á la basa, y largas á discreción ; la última transversal superior, notada con la letra B, es el diámetro menor ó del sumo scapo; y así se cortará una sexta parte menor que el diámetro del imo- sca- po , según Baroccio, ó una quinta parte , según Caiamuel. Hecho esto, del punto 2. que está en el primer tercio como centro , descríbase en el intervalo de un módulo, el semi- círculo , que se vé en la Figura: del punto extremo déla
K.
«74 Arquitectura Civil.
línea Bdel sumoscapo, tírese una perpendicular prolonga- da , hasta que corte al semicírculo descrito : divídase la por- ción menor del semicírculo que ha cortado la perpendicu- lar en tantas partes en quantas se dividieron los dos ter- cios superiores , que en este caso son seis : de cada uno de los puntos de esta di visión tírese una perpendicular de suer- te , que la mas apartada del exe llegue hasta la primera transversal ; la otra hasta la segunda, &c. Por los puntos F, F, en que las perpendiculares cortan á las transversales, guíese con mano diestra y exercitada una línea curva , y quedará poruña parte disminuida la coluna. Hágase la mis- ma operación á la otra parte, y se concluirá la diminución. Modo 3. Francisco Biondel para disminuirla coluna de una vez sin buscar tantas líneas como en los dos casos pre- cedentes, nos trazo un instrumento, que abrevia mucho la operación. Fabrícase de esra suerte : tómese una vara d regla grande de madera d de metal SSFig.iAt la Estampa 32. casi tan larga como tiene de alto la coluna : Tómese otra vara IB larga á discreción, y encáxese en la SS en el punto correspondiente á B, que está en el teicio de la coluna, de suerte que forme ángulos rectoi con lavara SS : para ase- gurar este encaxe ó unión , añádanse los estribos ó listo- nes de los lados : en medio de la vara SS hágase una canal en figura de cola de Milán : tomando con el compás la dis- tancia de un mddulo,asiéntese la una punta en el punto O, que es donde tiene su menor diámetro la coluna, y con la otra señálese el punto C: en este punto póngase \in tarugo de modo, que por la parte superior forme como un botón, y por la parte inferior una cola de Milán , encaxada en la canal de la vara SS : por los puntos O y C tírese una línea larga OP , que cortará la vara BI en E : en este punto E pongas» otro tarugo de madera ó de metal : de O á P póngase otra vara ó regla PO , que se unirá con la vara SS por medio deí tarugo C, y con la BI por medio del tarugo d boron Een la regía PO hágase la abertura ER de suer- te , que la RO sea igual con la EH, y de este modo queda fabricado el instrumento.
Su uso es este: Póngase sobre el medio del estípite , del
Libro Primero. j¿
cjual se hade hacer la coluna , el instrumento del modo que se vé en hFig. i.; muévase la regla OP,baxando siempre por la canal el tarugo C, y la punta puesta en el extremo O describirá necesariamente la curva OH , que señala la diminución de la coluna. Claudio Peraut , para que con este instrumento se puedan disminuir tanto las colunas peque- ñas como las grandes , le traza del modo que se vé en las Figuras 274., en las quales se vé ,que la PO puede cor- rer tanto hacia O como hacia P, para que de este modo Ja CO se haga igual al modulo, así de la coluna grande como de la pequeña. Los tornillos de la Fig. 3. 74 sirven para determinar y fixar la longitud , así de la porción CO (que según la variedad de coiunas será mayor d menor ) como de la EC,y de la EB en la Figura 1. La Figura 3. se pone para que se vea como se hace la canal y el tarugo.
PROP. LIV.
Explícase el modo de acanalar y estriar las colunas.
V^/anal de la coluna es lo cavado en el vivo o' macizo de este cuerpo : estria es el lomo , que separa y divide las canales. Ambos ornatos suelen hermosear las colunas Jó- nicas , Corintias y Compuestas , y solo el primero las Dd- ricas. Las canales son siempre porciones de círculo ,* en las colunas Jónicas , Corintias y Compuestas son semi- círculos ; en las Dóricas quadrantes , o aun la sexta par- te del círculo. En este orden se unen las canales sin de- xar estria alguna entre sí, como se vé en las Figuras 1. y 2. de la Estampa 9. Los términos d remates de las ca- nales , así en las colunas Dóricas como en las demás , son casi siempre semicírculos , aunque se halle tal qual colu- na antigua , como las del Templo de Vesta en Tívolí, cuyos remates no son semicirculares sino quadrados. De estas canales se hacen 20. en las colunas Dóricas, 24. en las Jónicas , Corintias y Compuestas.
En las colunas Dóricas se trazan de este modo: divída- se la circunferencia de la coluna en el sumo-scapo en 20. par- tes iguales: de uno de los puntos de esta división tírese 112 2
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76 Arquitectura Civil.
línea recta hasta el sumoscapo : empezando del corte que hace la sobredicha línea en el sumo-scapo, divídase la cir- cunferencia de este en otras 20. partes iguales: únanse con líneas rectas los puntos señalados en el imo-scapo, con los cjue le corresponden en el sumoscapo ; y de este modo se sabrá la anchura de cada canal. Hecho esto tómese aparte en una línea la amplitud de la canal en el imo-scapo : sobre esta amplitud hágase un triángulo equilátero , como se vé en la Figura C cíe la Estampa 9. ; y del vértice de este trián- gulo, con el intervalo de qualquiera de suslados, descríbase la porción del arco que se vé en la Figura , y esta porción será la concavidad de la canal , que de este modo será la sexta parte del círculo. Si se traza del modo que se vé en la Figura O será quadrante ; y esta porción será la conca- vidad de la canal en el imo-scapo. Hágase la misma opera- ción en el sumo scapo , y se labrarán con facilidad.
En las colunas Jonkas, Corintias y Compuestas se di- vidirán las periferias del imo y sumo- scapo en 24. partes iguales del modo que antes dixe. Cada una de estas 24. par- tes o intervalos se divide en quatro partes iguales, o tam- bién en 5. : una de estas partes sirve para la anchura de Ja estria , y las demás para la anchura de la canal , que se ha- ce en forma y concavidad de semicírculo.
Estas canales se pueden adornar del modo que lo están las de las Figuras 1. y 2. de la Estampa 33. que tienen me- tidas dentro de sí en la parte interior unas contracanales ó báculos , de los quales nacen hojas , flores y frutos. Otros ornatos se pueden entallar en Jas canales ; pero los que se vén en las Figuras citadas salen con acierto. Aquí se han de advertir dos cosas. La primera , que es- tas canales íolo pueden estar así entalladas quando es- tá el Friso esculpido , y la cornija adornada con todos los ornatos con que la puede hermosear el arte. La se- gunda , que las canales quando están así enriquecidas con estos relieves han de ser 20. solamente , para que la vis- ta perciba sin confusión sus labores.
Libro Primero. 77
PROPOSICIÓN LV.
Hacer una coluna de muchas -piezas de piedra ó de otra materia. Estampa 33. Fig. 3.
E
s constante , que la hermosura de las colunas consiste principalmente en ser todas de una pieza ; pero por fal- ta de piedras de competente magnitud nos vemos muchas veces precisados á labrarlas de muchas piezas , especial- mente si se quieren hacer de mármol ú otras piedras ri- cas, que con dificultad suelen hallarse en muchos Países. Para que el Arquitecto pues labre estas colunas con acier- to , debe procurar quanto pueda ocultar la unión d jun- tura de las piezas. A este fin se hacen á iguales distan- cias varias faxas resaltadas , en las quales se pueden en- tallar algunos ornatos , como las Armas Reales, d algunos otros símbolos de alguna historia , apropiados al lugar y á las personas. Con estos relieves y labores fácilmente se ocultan las junturas. Las faxas resaltadas pueden ser de diferente materia que los tímpanos d piezas interme- dias , y también de diferente color ; porque no parece mal una coluna , en la qual los tímpanos son de mármol blan- co , y las faxas resaltadas de otro color o al contrario. La mayor altura de estas faxas , es un modulo, y no pueden ser mas que seis , porque siendo mas harían pa- recer muy baxa la coluna. Aquí se debe advertir , que si lo que falta á la piedra dé que se ha de hacer la co- luna fuere poco , se podrá suplir este defecto hacien- do la basa de la coluna algo mayor que las ordinarias, y añadiendo á la iíltima moldura , que suelen tener las basas , otra moldura revestida de hojas y otros ornatos, que ocultan la unión de la basa con la coluna. De este artificio se valió el Arquitecto que fabrico la Capilla en que dicen que fué bautizado Constantino el Gran- de. Del mismo usaron Andrés Paladio y otros célebres Arquitectos.
y$ Arquitectura Civit.
PROPOSICIÓN LVI.
Explicase la proporción de las pilastras y retropilastras.
uon las pilastras unas porciones de colunas quadradas, que suelen resaltar sobre el macizo de lis parástades ó pi- lares. Pdnense en lugar de las colunas de todos los orde- nes , y tienen de altura los mismos módulos que tienen las colunas del orden áque pertenecen. El chapitel y basa tie- nen las mismas medidas y ornatos que en las colunas ; pe- ro por quanto las pilastras no suelen disminuirse, como las colunas, se podrá dar al Abaco del chapitel de las pilastras 6.partes de proyectura mas que al Abaco del chapitel de las colunas. El resalte de las pilastras sobre el plano de los pi- lares , ha de ser algo mayor que el de la arquivuelta , que circuye al arco.Debaxode las basas de las pilastras se suelen poner unos pedestales con basa , pero sin cornija, que por lo ordinario tienen el Neto quadrado aun en los órdenes Corintio y Compuesto; mas no se puede negar, que en es- tos dos ordenes, y aun en el Jónico, pareceria mucho me- jor el pedestal, si de la altura que tiene quando lleva basa y cornija , se quitasen solamente dos módulos; de suerte que el pedestal Jónico sin cornija tuviese 4. módulos de alto , y el Cornijón y Compuesto 5. módulos.
Las retropilastras ó traspilastras se ponen detras de las colunas volantes, ó avanzadas hacia fuera de la pared. Ob- servan en todo lo mismo que hemos dicho de las pilastras.
PROP. LVII.
Explicase la colocación de las colanas y pilastras , / el resal' te de los cornijones.
-Las colunas se pueden colocar de varios modos en los edificios , porque se pueden poner ó del todo separadas de los pilares , de suerte que vuelen del todo hacia fuera, ó parte entradas en el macizo de los pilares. Quando las colunas son volantes, llevan traspilastras; y están estas tan distantes de las colunas , quanto es menester para los vue-
Libro Primero. «o
los del chapitel, así de las colunas como de las traspilastras. Quando están parte entregadas en el macizo de los pilares, es preciso que resalten sobre el plano de estos dos tercios de su diámetro,para que las proyecturas de las impostas y ar- quivueltas no salgan mas afuera del medio de las colunas.
Si las colunas son volantes , el cornijón ha de resaltar en la parte correspondiente á la coluna. Si las colunas están entregadas en el macizo de los pilares , podrá seguir el re- salte'todo el cornijón: y si se quiere solo el Friso y Arqui- trabe, quedando la cornija en la parte correspondiente á la coluna con la misma proyectura, que en Ja parte correspon- diente á los Portales ó entrecolunios.El resalte del Friso y Arquitrabe ha de ser igual al sumo -scapo de las colunas, tari- *to en la frente como en los lados. Lo mismo que se ha di- cho de las colunas entregadas en el macizo de las parástades, se ha de entender de las pilastras , advirtiendo que quando no llevan grande resalte se podrán encapitelar en el Friso y Arquitrabe > pasando la corona de Ja cornija sin resalte al- guno.
PROP. LVIII. Explícase la proporción y simetría de dos 6 . tres cuerpos de Arquitectura , quando puestos unos sobre otros componen una fábrica.
XIjS muy ordinario en los Retablos de los Altares , y en las fábricas especialmente de Frontispicios , Claustros y Colunatas , el sobreponer unos cuerpos de Arquitec- tura á otros ; y así es preciso explicar la simetría y pro- porción que han de observar entre' sí , para que ha- gan buena y agradable vista. Para esto se ha de supo- ner , que los Arquitectos nunca ponen sobre el primer cuerpo otro del mismo orden , sino que en el inferior lugar ponen los ordenes mas firmes y robustos : y en el lugar superior los mas delgados y menos robustos; de suer- te que ( dexando aparte el Orden Toscano , que no tiene lugar en fábricas primorosas) tendrá el primero é inferior lugar el orden Dórico , el segundo el Jónico , el tercero el Corintio , y sobre el Corintio se pondrá el Com-
go Arquitectura Civil.
puesto. Regularmente en las fábricas solo suelen colocar- se dos ó tres ordenes , y así explicaré solamente la pro- porción respectiva de tres cuerpos de Arquitectura , qua- lesquiera que sean de los sobredichos.
Algunos Arquitectos quieren que la proporción del primer cuerpo con el segundo sea como 5. con 3. ; esto es , que de la altura que han de ocupar los dos cuerpos de Arquitectura , tenga 5. partes el primer o'rden , y 3. el segundo. Scamozi quiere que el semidiámetro del sumo- scapo de la coluna inferior , sea la cantidad del modulo del orden superior. Vitruvio dice , que las colunas del se- gundo cuerpo han de ser 3. quartos de las del primero , y las del tercero 3. quartos de las del segundo.
El Padre Dr. Tomas Vicente Tosca juzga , que no se puede dar regla general , diciendo que lo firme del pedestal del segundo cuerpo solamente ha detener de anchólo que tiene de diámetro el sumoscapo de la coluna inferior sobre quien asienta ; y determinada esta magnitud , queda jun- tamente determinada la magnitud del modulo del segundo cuerpo; y sabida la cantidad del modulo, se sabe también la altura del segundo cuerpo , según pide el orden á que pertenece. Siendo pues diferentes los ordenes á que puede pertenecer este segundo cuerpo , no será una misma su al- tura , y por consiguiente ni su proporción con el primer cuerpo; y por esta razón dice este Autor, que no se puede dar regla general que determine la proporción del segundo cuerpo con el primero. Pero de un supuesto que hace, de- duce una regla , que de su aplicación á cada orden particu- lar , resulta una hermosa proporción del segundo cuerpo con el primero , y del tercero con el segundo.
Supone este sabio Autor, que las anchuras de los pe- destales son proporcionales con las alturas de toda la obra en un mismo orden ; y así sabida la anchura del pedestal del segundo cuerpo , se halla por regla de tres su altura en la rorma siguiente. Quiero saber la altura , que ha de te- ner un segundo cuerpo de orden Corintio con pedestales, que cargan sobre el sumo-scapo de las colunas del primer cuerpo , que supongo ser Jónico : esto es , quiero saber
Libro Primer». 8 c
quantos módulos del primer cuerpo Jónico ha de tener el segundo , que es el Corintio. Operacio?t. El diámetro del sumo-scapo de la coluna Jónica son 30. partes de su mo- dulo : luego la anchura del pedestal Corintio consta de 30. partes del modulo del orden Jónico inferior : y sabido es- te numero , formo esta regla de tres : Si 50. partes que ha de tener de anchura el pedestal Corintio se reducen á 30; luego 32. módulos que pide la altura del orden Corintio, se reducirán á 19, módulos y un quinto ; y esta es la al- tura que ha de tener el segundo cuerpo. Pero se debe ad- vertir, que estos 19. módulos son de la misma cantidad que los que sirven en el cuerpo inferior ; y así para de- terminar la altura de los miembros y molduras del se- gundo cuerpo , no se ha de usar de la cantidad de este modulo , sino de la que consta de un modulo de los 32. del segundo cuerpo , por los quales se parte la altura de los 19. módulos y un quinto , y se sabe la cantidad del modulo propio de este segundo orden. Del mismo mo- do se halla la altura del segundo cuerpo en los demás ordenes.
La altura del tercero cuerpo se halla buscando un ter- cero niimero proporcional al número de módulos de que consta el segundo cuerpo ; de suerte que el primer cuer- po tenga con el segundo la misma razón , que el segun- do con el tercero. Según estas reglas he formado las Ta- blas siguientes , en las quales están expresadas las alturas de los tres cuerpos , que siempre han de llevar pedestal, á lo menos el segundo y tercero cuerpo ; porque si algu- no de estos careciere de él , la cornija del cuerpo inferior ocultaría gran parte de la coluna del cuerpo superior , lo que parecería cosa fea. En la Tabla no pongo al o'rden Toscano , porque este no tiene lugar entre los demás.
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TABLA I.
BE LA ELEVACIÓN DE TRES CUERPOS
de Arquitectura , que llevan colunas.
Jónico sobre Dórico , y Corintio sobre Jónico.
i. Cuerpo. jL/orico con pedestales 25. módulos y un tercio.
2. Cuerpo. Jónico con pedestales 17. módulos.
3. Cuerpo. Corintio con pedestales 11. módulos y medio. La suma de los dos primeros 42. módulos y un tercio. La suma de los tres 53. módulos y 5. sextos.
Corintio sobre Jónico , y Compuesto sobre Corintio.
1. Cuerpo. I ónico con pedestales 28. módulos y medio.
2. Cuerpo. •'Corintio con pedestales 10. módulos y un quinto.
3. Cuerpo. Compuesto con pedestales 13. módulos.
La suma de los dos primeros 47. módulos y dos tercios
poco mas. La suma de los tres 60. módulos y 2. tercios poco mas.
Compuesto sobre Corintio.
1. Cuerpo. v_Jorintio con pedestales 32. módulos.
2. Cuerpo. Compuesto con pedestales 19. módulos y un quinto.
La suma de ambos 51. módulos y un quinto.
Si en lugar de colunas hubiese pilastras , cuyo sumo- scapo no suele disminuirse , se usará de la tabla siguiente fabricada con el mismo artificio,.
Libro Primero, $$
TABLA II.
DE LA ELEVACIÓN DE TRES CUERPOS
de Arquitectura , que llevan pilastras.
Jónico sobre Dórico , / Corintio sobre Jónico,
i. Cuerpo. ^L/drico con pedestales 25. módulos» y un tercio.
2> Cuerpo. Jónico con pedestales 20. módulos , y 4. vein- te y cinco avos.
3. Cuerpo. Corintio sobre Jónico 16. módulos , y un veinte y cinco avo.
La suma de los dos primeros 45. módulos y medio.
La suma de los tres 61. módulos , y 4. séptimos con po- ca diferencia.
Corintio sobre Jónico , y Compuesto sobre Corintio,
1. Cuerpo. I dnico con pedestales 28. módulos y me-
y dio.
2. Cuerpo. Corintio con pedestales 23. módulos , y un veinte y cinco avo.
3. Cuerpo. Compuesto con pedestales 19. módulos.
La suma de los dos primeros 51. módulos, y poco mas
de medio. La suma de los tres 70. módulos, y poco mas de medio.
Compuesto sobre Corintio.
1. Cuerpo. V->orintio con pedestales 32. módulos.
2. Cuerpo. Compuesto con pedestales 23. módulos , y u» veinte y cinco avo.
La suma de la altura de ambos 53. módulos , y un veinte y cinco avo. Aquí advierte el citado Padre Dr. Tosca , que puede el
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84 Arquitectura Civil.
Arquitecto dar uno ú otro módulo mas á las colunas , so- bre los que á cada orden se han señalado , lo que no dis- minuirá la hermosura y magestad de la obra.
PROP. LIX.
Explícase la altura que ha de ocupar cada cuerpo de Ar- quitectura , aliando dos ó tres juntos componen una fábrica.
Oabida la proporción que tienen entre sí los dos ó tres cuerpos de Arquitectura , quando juntos componen una fábrica , si se quiere saber quántos palmos de altura ocu- pará el primer cuerpo , quántos el segundo , y quántos el tercero , se hará la operación siguiente. Véase quántos palmos han de subir los tres cuerpos de Arquitectura jun- tos ; pártase el número de estos palmos por la suma de to- dos los mo'du los, que contienen los tres cuerpos, que se halla en las Tablas de la proposición antecedente; y el quo- ciente multipliqúese por el numero de módulos , que en la Tabla tiene el primer cuerpo, y el producto dará los palmos de altura del primer cuerpo : multipliqúese otra vezel mis- mo quociente por el número de módulos que en la Tabla tie- ne ti segundo cuerpo, y el producto dará los palmos de al- tura del segundo cuerpo: multipliqúese tercera vez el mismo quociente por el número de módulos que en la Tabla tiene el tercero cuerpo, y el producto determinará los palmos de altura del tercero cuerpo. Exemplo. Supongo que la altu- ra que han de ocupar los tres cuerpos de Arquitectura jun- tos, Dórico , Jónico y Corintio es 108. palmos. Operación. Búsquese en la Tabla qual es la suma de los módulos que contienen los tres cuerpos, y se hallará que es 53. y 5. sex- tos: parto pues los 108. palmos de la altura de los tres cuer- pos por 53. y 5. sextos , y el quociente dos palmos poco mas es el módulo común álos tres órdenes. Multipliqúese ahora este quociente 2. palmos por 25. y un tercio, que es el núme- ro de módulos, que en la Tabla tiene el primer cuerpo, y el producto 50. palmos y dos tercios será la altura del pri- mer cuerpo : multipliqúese el misino quociente dos palmos
Libro Primero. #^
por 17. que es el número de módulos que en la Tabla tiene el segundo cuerpo , y el producto 34. palmos será la altu- ra del segundo cuerpo : multiplíquese finalmente el mis- mo quociente dos palmos por n. y medio , que es el nu- mero de módulos que en la Tabla tiene el tercero cuerpo, que en esta suposición es Corintio , y el producto 2%. pal- mos será la altura del tercero cuerpo.
Si solo se hubieren de poner dos ordenes en la fachada u otra obra , pártase la altura que han de ocupar los dos ordenes juntos por la suma de los módulos que en la Ta- bla tienen los dos cuerpos , y el quociente multiplíquese por el número de módulos que en la Tabla tiene cada or- den ; y continuando la operación como antes , se sabrán los palmos de altura de cada cuerpo.
PROP. LX.
Explícase el modo de trazar el remate 6 frontera de una
fachada.
duelen terminarse las fábricas , d en línea orizontal d en inclinada , que unas veces es recta , y otras circular. Quando el remate d difinicion de la fábrica es en línea ori- zontal, d se termina esta en el mismo cornijón, d sobre el cornijón se añade un antepecho con balaustres iguales á la altura de los pedestales de aquel orden , que allí se colocaría si fuere necesario. Quando el remate es en línea inclinada, suele ser triangular o circular, y entonces le trazan de va- rios modos los Arquitectos ; pero el que con mas acierto determina su altura , es el de Sebastiano Serlio , que en el cap.6. del lib. 4. de su Arquitec tura obra del modo siguiente, Fig. 5. de la Estampa 29. Sea la IR la basa del remate d frontón de un frontispicio : pártase por medio en C con la perpendicular OCH : córtese la CH iguala IC : hágase cen- tro en H , y con la distancia HI descríbase el segmento de círculo IOD , y este arco determinará la altura del remate circular. Si se quiere triangular, tírense las líneas IO, RO, y quedará formado. Por estas líneas se ha de ir guiando la cornija con las mismas medidas y cortes , que si la cor-
86 Arquitectura Civil.
ni ja estuviese en línea orizontal. En el modo de determinar el origen de los cortes de estas cornijas angulatas o circu- lares , suelen cometer algunos yerros los Arquitectos , que evitarán si determinan su origen de este modo : Sea la cor- nija angulata que se ha de formar la de la Fig. 6. de la Estampa 29. Determinado primeramente el ángulo P d D, suponiendo que se ha tirado una línea desde D á C, se des- cribirá con líneas ocultas la cornija recta B (que está al lado de la Figura 6.) d la que se quisiere usar: tírense las líneas HOy DP , prolongada esta hasta la basa , de suerte que sean perpendiculares al Orizonte , y por consiguiente entre sí paralelas : continúense las líneas de la cornija recta B hasta que corten HO ; y de las intersecciones tírense líneas pa- ralelas á la SD hasta llegar á la DP , en la qual forman un mismo ángulo. Hágase en la otra parte esta misma opera- ción , y quedará bien determinado el origen de los cortes de la cornija angulata, cuyos dentellones han de ser siem- pre perpendiculares al Orizonte. Estas cornijas angulatas se suelen quebrar , quando en medio de ellas se quiere colo- car otro cuerpo mas alto. Sobre la cornija d frontón , en la parte correspondiente á las colunas d pilastras , se suele poner d una Acrotera con su bola encima , d una Estatua, ú otro qualquier ornato , que termine con gala la coluna d pilastra, que está debaxo. La altura del Neto de las acro- teras de los lados suele ser igual al vuelo de la cornija ; la del Neto de la acrotera de en medio siempre es mayor.
A,
PROP. LXI.
Explicase la proporción de los balaustres.
.doman los balaustres los remates de las fábricas , los Presbiterios de los Templos , y otras muchas partes, de manera que su freqüente uso les ha hecho uno de los principales ornatos de los edificios. Su altura depende del lugar en que se ponen. Si se coloca n sobre cornijones , se les dará de altura lo mismo que se daria á los pedestales de los ordenes , que sobre los cornijones se pueden co- locar. Si se ponen en los Presbiterio s , en las Capillas, y en
Libro Primero. %y
qualquiera otra parte que no esté muy alta , comunmente suelen tener dos pies y un tercio de altura , sin la plan- ta-baxa o socolo , que suelen tener continuado por to- da la longitud de los pretiles d hileras , y sin la ta- blita superior d planta-alta , que les sirve de cornija. Entre cada cinco d seis balaustres se ponen unas acro- teras d pedestales pequeños que les separan. Sobre es- tas acroteras se ponen unas bolas redondas , en que re- matan con grande gala y hermosura. Estos balaustres, acroteras y bolas se suelen hacer de mármol , de jas- pe , y de otras piedras ricas. En la Estampa 34. he puesto 15. diseños diferentes de balaustres , y en la Estampa 35. seis , de los quales podrás servirte si te parecieren buenos.
LIBRO IX
TOTAL DE LA DISPOSICIÓN DE LAS
fabricas.
E
is la disposición total de los edificios el principal objeto de este tratado , á que se dirige todo lo que hemos dicho en el libro antecedente ; mas porque ade- mas de los cuerpos en él explicados , hay otros cuya delineacion es del todo necesaria , explicaré en este pri- mer capítulo su formación , para que pueda el Arquitecto con acierto proceder á la descripción total de las obras,
$3 Arquitectura Civit.
CAPITULO I.
EXPLICASE LA PROPORCIÓN
de algunos cuerpos , cuya formación es necesaria para la recta descripción de los edificios.
s
on las ventanas , puertas, nichos y chimeneas las par- tes mas esenciales de las fábricas ; y así debe el Arquitec- to saber trazar con perfección , no sea que de su fealdad resulte la de todo el edificio.
E
PROP. I.
Explícase la proporción de las partes. Estampa 36".
<s la puerta el primer objeto que se presenta á la vista del que entra en el edificio , adorna la fachada , y osten- ta la interior grandeza de la fábrica : por esta causa debe ser bien proporcionada y garbosa , no sea que tropezando en ella la vista halle en el primer objeto que corregir. La proporción de las puertas depende de los lugares en que se hubieren de hacer ; y siendo estos tantos y tan varios , no será siempre una misma proporción : y así explicaré sola- mente la que ordinariamente suelen tener. Para esto se ha de suponer,